Thursday, 27 February 2014

Años sesenta

; me gusta investigar sobre los sesenta porque siento que es como ir a un lugar que nunca conociste pero que se ve tan bacán y acogedor que lo único que quieres es recrearlo de alguna forma, pero no se puede.

Tuesday, 11 February 2014

(De Arguedas)

Quién eres, sombra,
negra sombra,
muerta.

Yo no sé
no sé nada
de ti,
¡au! triste sombra
sin nombre
ciega,
sin cabeza,
sin manos;
sólo dos huesos fríos:
¡llorad!
No te conoce sino la muerte.

(De Benjamin)

Die Lüge hat eine konstitutive Beziehung zur Rede (so daß Lüge durch Schweigen unsittlich ist).
La mentira tiene una relación constitutiva con el habla (de modo que la mentira por medio del silencio es inmoral).
"Notas para un trabajo sobre la mentira".

Sunday, 2 February 2014

El patetismo no se va sin más. Los 'malos hábitos' recurrentes siguen ahí: hablar de más (no hacer otra cosa que no sea un parloteo incesante); la incapacidad para leer la situación; una facilidad para entregarse sin ninguna precaución.

A fin de cuentas, vuelve la pregunta de siempre: ¿qué hace a un sujeto tan indeseable, pero incapaz de provocar el rechazo explícito que significa el asco o la rabia? ¿No sería tanto mejor la honestidad brutal y dura? Hay algo más humano en esa frialdad que en la fachada de interés, del "gracias pero no" que sustenta las miradas cruzadas. Tampoco es humanizar la crueldad, sino plantear la posibilidad de que vivamos en un mundo en el cual los afectos no sean un terreno tan devastado.

No me lo explico realmente de no ser por ese gran cartel -invisible para uno mismo, claro- que trunca los movimientos, que impide la manifestación real y más profunda de cualquier atractivo. Y ahí, la mezcla con todo lo de siempre: la autoestima, el cuerpo que no calza con nada (ni consigo mismo), los deseos frustrados una y otra vez, el historial de haber puesto más de la cuenta (o nunca lo suficiente). Pareciera el tropiezo continuo que lleva a la conclusión obvia de sentirse inculiable o por completo ininteresante.

Tal vez sea una mejor alternativa abandonar todo intento y sencillamente dedicarme a labores domésticas. No tengo talento para otras cosas que no sean preparar comida, servir copetes y hacer algo de humor mientras sapeo conversaciones ajenas y meto la cuchara desde la cocina. De ahí, que se vayan los chicos y yo me quedo esperando, me sienta más que la simulación indigna de la pista de baile. No, mejor quedarse en casa, preparar camas y dejar armado el desayuno para el día siguiente ("¿Té, café, yoghurt? ¿Pan con palta, mermelada?"). Lo peor, en realidad, no es asumir que esa es la tarea que me sienta ahora, después de una vida desbocada, porque eso nunca existió, sino que siempre fue lo mismo que ahora. "Sentir la ausencia de lo que nunca se tuvo, sólo por ver su manifestación actual y presente".

Monday, 27 January 2014

Nunca antes la sensación de pertinencia de la frase inicial de Kafka en su "Carta al padre" ("und wenn ich hier versuche, Dir schriftlich zu antworten"). Las consecuencias de aquello que ha de expresarse deben, por su propia fuerza, dar cauce a lo incompleto, al negativo de la experiencia de efectos devastadores a causa de la magnitud de la materia.

Wednesday, 22 January 2014

Memoriales amnésicos

¿Qué hacer cuando la historia se escribe borrando con el codo? ¿Cómo reaccionamos frente a la instalación de "hitos fundacionales" que hacen caso omiso de la densidad temporal que se acumula antes de ellos? Sale en las noticias una nota sobre la inauguración del "Memorial por la diversidad" en homenaje a Daniel Zamudio, y me pregunto si acaso es tan necesario que repitamos esos malos gestos de momentos anteriores: recordar sin asumir que, con ello, se fuerza un olvido. 

Tal vez se trate de ese hábito constitutivo de las personas no-heterosexuales -más marcado todavía en las organizaciones que hoy hegemonizan un tenue movimiento social- de vivir con la memoria lo más corta posible. Toda nuestra existencia, parece, se juega en la fugacidad de lo que no puede ni debe permanecer: la disco, el espectáculo, la música, los gestos. Entonces, cuando hay acciones que de forma deliberada instalan el olvido no puedo hacer más que enojarme. ¿Por qué insistir en la desmemoria cuando ya estamos tan asediados por ella?

Escudriño las pantallas y doy con el discurso de Rolando Jiménez, las declaraciones de la ministra Pérez e imágenes de claveles frente a un bloque de concreto. "Daniel aceleró la aprobación de la Ley Antidiscriminatoria, al tiempo que fue la primera víctima de la homofobia mencionada con nombre y apellido por la máxima autoridad del país, el presidente de la República". Desconcierto frente a esta frase. Y más rabia también, porque resulta que ahora lo importante es que una muerte aceleró el trámite de un mal proyecto, y eso es lo que merece ser recordado. Lo que vale inscribir en el relato colectivo que tenemos sobre nuestro pasado es que una figura, un "angelito" le dio a un puñado de organizaciones del gremialismo sexual la posibilidad de figurar como paladines de un mártir. Son las políticas públicas el espacio en el que tendríamos que reconocernos, no la lucha o la organización o la militancia.

Con su relato estatista, leguleyo y lastimero, Jiménez violenta la memoria que, de a poco y con persistencia furiosa, se ha intentado construir desde una orilla disidente. Me impacta que, en su discurso, no haya mención alguna de las víctimas del incendio en la Divine. No diría que me sorprende, porque sé bien qué esperar de un sujeto misógino y voraz por el poder, capaz de las alianzas más sucias y de los gestos más mezquinos. Pero no puedo no sentirme afectado por el hecho de que frente a una tragedia que debiésemos sentir como propia por la forma en que se hicieron presentes todos los mecanismos opresivos de la dictadura: hostigamiento policial, investigaciones negligentes, cierres del caso sin resultado alguno. 

No logro comprender cómo es que dejamos de lado esta memoria. Con toda honestidad, me cuesta imaginar una forma humana y ética de recordar que implique mandar al tarro de la basura una historia dolorosa sólo por privilegiar un hecho mediático reciente que ha dado rentables dividendos a dirigentes anquilosados y autocráticos. Parece que es más importante quedar en la buena con las autoridades de turno (los inconspicuos generentes del Estado) en vez de luchar por una conciencia colectiva que asuma la herida de una justicia negada y que permita, al mismo tiempo, la construcción de una lucha emancipadora. Y, sin embargo, los ejemplos de memorias desplazadas son tantos que me asombro de mi indignación, para, inmediatamente, desautorizar este asombro y reponer la rabia constructiva. 

Quienes nos reconocemos hoy en el campo de la disidencia sexual tenemos que asumir esta asimetría: no contamos con medios para lograr imponer desde arriba un recuerdo, y por eso mismo la tarea -persistente y furiosa, como las locas que somos- es la construcción solidaria de un relato que dignifique la lucha. Que no deje bajo la alfombra a lesbianas, trans e intersexuales. Que no asuma, en definitiva, que la fragilidad a la estamos expuestxs es parte de una sociedad opresiva que nos violenta de forma simultánea y múltiple. Recordar el dolor, pero no a costa de la negación de otros dolores que son tanto o más propios y urgentes de memoria.

Monday, 20 January 2014

Conversar: tocarse frente a frente. O seguir el dictamen de Quignard ("Oir es ser tocado a distancia"). Una voz que se cuenta algo, luego la escucha atenta y la respuesta que acusa recibo del desenvolvimiento de la pasión. Así, una mano hace remolinos en el cabello cuando comienza el diálogo. Dos amigos en el intercambio de lo íntimo que se juega entre ambos, tocándose mediante la palabra sin lograr que la distancia se desenmarañe del todo.

Tuesday, 7 January 2014

Acuerdo de Vida en Pareja: otro espejismo más

Andan diciendo por ahí que el Senado aprobó la idea de legislar sobre el proyecto de ley de Acuerdo de Vida en Pareja, el mentado AVP. Caras felices y celebraciones por este "primer paso histórico". Y, sin embargo, de lo que no se habla es del feroz disparo en el pie que significa este "pasito" vis-à-vis la demanda por matrimonio igualitario. Porque, como era de esperarse, la estrategia gradualista de reformas legales que han adoptado las agrupaciones LGBT hegemónicas (Movilh, =Iguales, parcialmente MUMS, entre otras) no es otra cosa que una incapacidad para leer el escenario político en que nos encontramos, lo mismo que la propia historia del movimiento LGBT de los últimos veinticinco años.

De lo primero, creo, todxs podríamos opinar. ¿No resulta acaso extraño que se apueste de forma tan vigorosa por la vía legistalitva, justo en un momento histórico en el cual los movimientos sociales con mayor capacidad de cambio han evidenciado las limitaciones del Congreso a la hora de responder a las demandas? Parece irrisorio, además, que se busque un empuje justo en la última hora de un gobierno de derecha, con lo que se produce el paradojal efecto de prestarle ropa al sector que con más tozudez se oponen a cualquier cambio en la ley. En ese sentido, el apoyo masivo real de las agrupaciones LGBT es un chiste; si ya es cuestionable que el movimiento estudiantil o el sindicalismo, tal como existen, pongan en riesgo serio la gobernabilidad del país, la capacidad de movilización de =Iguales y el Movilh con suerte se reduce a tres hitos del año con un carácter meramente festivo. Es, en definitiva, absurdo que, mientras un grupo amplio -a la vez que heterogéneo- de actores sociales empuja para un lado, el movimiento por la diversidad sexual tome el camino contrario. Pensar que el AVP es una primera piedra en el camino hacia el matrimonio igualitario es como seguir creyendo que el arancel diferenciado es un primer paso hacia la gratuidad.

Que lo anterior tiene que ver con una forma de entender la política en estas agrupaciones debiera saltar a la vista. De lo que se trata es de la pureza: no contaminar las dos o tres demandas y menos aún -¡horror de horrores!- darle una proyección social mayor. Si el argumento -uno de los favoritos de la derecha y de la izquierda machista- de que estos no son temas prioritarios para el país tiene algún eco, ello se debe a que no ha habido inteligencia política en vincular la opresión genérico-sexual a un conjunto mayor. Significa un riesgo para las actuales cúpulas LGBT, que se pelean una parcela mísera de poder como los mejores escalonistas o girardistas, sin preocupación por lo que se agita en la calle y más allá de ella. Entraña la posibilidad de perder la capacidad de hablar por, de administrar la palabra de un conjunto fantasma de personas. En Chile, nadie cede poder así sin más.

Y, dentro del tráfago celebratorio, queda en el fondo del cajón una demanda legal que sí es urgente y que sí requiere de una movilización social de masas: la Ley de Identidad de Género (LIG). A pesar de que la historia reciente ha mostrado que tras cada conquista legal viene un repliegue fuerte (y bien feo) para las agrupaciones LGBT, se ha apostado por esta bolsa de challa en vez de apuntar a un instrumento legal que sí le otorgue una dignidad mínimamente aceptable a las personas trans. Si el AVP sigue su curso, ello puede significar que se postponga la discusión sobre matrimonio por cuatro años más, y quién sabe cuánto le quede a la LIG. De ahí que sea una responsabilidad de nosotrxs, lxs feministas, el empujar una agenda política con algo más de sensatez y criterio de las necesidades reales de lxs oprimidxs. Ello requiere de un trabajo fuerte, sostenido y cuesta arriba, pero que es hoy más auspicioso que antes, no obstante los tumbos y desaciertos cupulares. No importa que Rolandito se pierda, una vez más, en el espejismo del Congreso dadivoso y progre, siempre y cuando mantengamos el trabajo de articulación y construcción política, ese que no se reduce al acarreo de militantes, sino a la creación de sentido común, de solidaridad, de tejido organizativo autónomo, de capacidad de reflexión, de solidaridad multisectorial. Que los Larraínes se vayan a casar o a avepear, lo mismo da: ellos no son imprescindibles para la transformación profunda y radical que anhelamos y necesitamos.

Thursday, 2 January 2014

A propósito de "Hey, hey, hey".

Pocas otras cosas debería provocar el video del último single de Los Tres que no fuesen desconcierto, rabia o indignación, aun de quienes han salido a defender el clip. Nuevamente se reflota el argumento de que quienes criticamos no seríamos otra cosa que "feministas amargadas", "histéricas", "gente sin sentido del humor"; el machismo que se blinda tras la cortina del sarcasmo, acusándola a una de poco vuelo o de seriedad excesiva. 

No me interesa ahora el contenido. El video está a la vista, lo mismo que los comentarios profusos. Me surge, en realidad, sólo una pregunta. Si tanta repulsión nos causa que se banalicen el femicidio y el erotismo lésbico (doble banalización de ambas, pues, si del primero se hace justificación y burla -con la letra y el 'baile' del cuerpo amortajado-, al segundo se lo utiliza como marco frívolo de la sátira noir, aniquilando a las protagonistas, a la vez que se lo representa como válido solamente merced a las actrices que, sumisas, cumplen los cánones dominantes de belleza), entonces, ¿cuál creemos que sería una representación legítima de la violencia machista? ¿Cabe, acaso, desmenuzar el video para dar con aquello que nos irrita al punto de la verborrea?

El desafío no es menor. De momento, no se me ocurre cómo resolver el entuerto, porque no bastaría con decir que una representación que se fugue de estos clichés será, por ello mismo, una representación feminista. Lejos de ello, la pregunta nos obliga a pensar en cómo la representación de la violencia nos afecta, aun más allá de la querencia ideológica. Como se desprenden de incontables ejemplos pop, no es la adscripción militante la que otorga, necesariamente, las herramientas de la liberación. Es, en parte, tarea de la crítica (y no me refiero con ello al trabajo pseudo-profesional de un grupete intelectualizado, sino a la tarea crítica, esa que le es propia a cada cual que se confronta desnaturalizadamente con las cosas, incluso si esa confrontación recurre al tan vilipendiado sentido común) el desempacar esos sentidos emancipatorios. Pensar-hacer una imagen de las manifestaciones múltiples del patriarcado heterosexual que nos comprometa con su eliminación me resulta una tarea tan difícil como necesaria. De seguro que su elaboración ha ya empezado, no me cabe duda, pero videos como "Hey, hey, hey" refuerzan las urgencias y las angustias.

Sunday, 29 December 2013

(De Diana Bellessi)

Húmeda y fresca la noche.
Un suave viento del este
trae y disipa bancos de niebla.
Sueño que veo tu rostro
frente a las lámparas.
Me sonríe tras el leve maquillaje,
mientras tu mano reposa en mi mano.
Amiga mía,
millones de años a través de los cuales el Universo
asciende y declina,
y vos allí,
en tu vestido transparente de seda
viendo caer
las flores de ciruelo sobre la hierba.

Friday, 27 December 2013

(De Shierry Weber Nicholsen)

"As part of the dialectic of language, gesture lies not only between muteness and music but also between language and the muteness of matter".
[Como parte de la dialéctica del lenguaje, el gesto yace no sólo entre el mutismo y la música, sino también entre el lenguaje y el mutismo de la materia].
Estas fechas tienen todos los signos de la catástrofe social. Los planes se desarman, o bien, constato que nunca he tenido capacidad de armar planes para las "fiestas". Exacerbo la angustia de quedar a la deriva, sin el asidero de una invitación que pudiese aceptar sin dudas; todo lo contrario, es la época privilegiada de los 'second thoughts'. Todo me parece fuera de lugar, o será que yo me encuentro fuera de lugar, sin posibilidad alguna de pasarlo bien o despreocupado. Con o sin anticipación, un acontecimiento surge y cierra las chances del descontrol que, de otra forma, quisiera disfrutar. No, no hay goce. Tal vez valga la pena recluirse.

Tuesday, 17 December 2013

Incitación

Leyendo un libro sobre la estética de Adorno, me topo con pasajes de Benjamin. Irresistible ir al original y ensayar una traducción. 

Ich kannte in der Wohnung schon alle Verstecke und kam in sie wie in ein Haus zurück, in dem man sicher ist, alles beim alten zu finden. Mir schlug das Herz. Ich hielt den Atem an. Hier war ich in die Stoffwelt eingeschlossen. Sie ward mir ungeheuer deutlich, kam mir sprachlos nah

En el departamento conocía ya todos los escondites y regresaba a ellos como a una casa en la cual se está seguro de encontrar todo donde antes. Me latía el corazón. Retenía el aliento. Aquí estaba encerrado en el mundo de la materia. Se me volvía inmensamente tangible, me llevaba cerca del estupor.
De a poco voy escuchando las sonatas completas de Beethoven. Me trajeron las grabaciones de Arrau (12 CDs) y no llevo ni siquiera tres escuchados de principio a fin. Mismo ahora, la "Patética". Los trinos, el rubato, la forma en que los acordes se desarman para, con precisión y presteza, volverse a armar. En un documental leí de Arrau que tenía garras. Se hundía en el piano. Pero, cierto, eso también es una forma de darle vida a Beethoven mismo, de presentificar lo que la partitura sólo sugiere -no obstante los rigorismos normativos que, de seguro, están-. 

Tengo veinticinco y aún no me he acercado sino a un segmento de obras cuya vastedad me ciega. Y no es sólo Beethoven, no es sólo eso que se da en llamar "cultura occidental", porque la inmersión que mi trayectoria académica ha significado me vuelve consciente de lo mucho que ignoro todavía sobre Latinoamérica. Lo angustiante, quizás, sea que en el terreno de lxs intérpretes -en el amplísimo sentido de la palabra- hay una tozudez histórica en penetrar hasta lo más hondo, en insistir de forma disciplinada en la construcción de lo imposible que implica el armar tradiciones. Y yo ni cerca de la t.

Tuesday, 10 December 2013

Tesis

Ayer entregué la tesis. No sé cuánto se demoren en evaluarla, tampoco me importa mucho. Una parte de mi paso por la Facultad comienza a terminarse, sin que tenga claro en estos momento cómo se jugará la aparente continuidad mía en ese espacio. Ya las formas de habitar se vuelven raras, los rostros, también, se difuminan y dan paso a nuevos nombres. Yo mismo parezco más un refugiado que un mero estudiante, arrimado a un escritorio en la parte sur-oriente de un segundo piso que hace las veces de tercero. Quería copiar aquí los agradecimientos de la tesis, pero me da algo de pudor ponerlos a disposición ahora. 

Tal vez sea un buen momento para retomar otra escritura.

Wednesday, 6 November 2013

Neoliberalismo cola

No es sorpresa que al movimiento LGBT no le gusta hablar de clase. Es casi evidente que así sea, si, cuando lo pensamos con algo de detención, cualquier comentario sobre la clase significa un disparo en el pie para las organizaciones hoy hegemónicas. Porque si la dirigencia del MOVILH se olvidó de militancia de izquierda en los ochenta, la de =Iguales nunca la tuvo. De ahí que parezca perfectamente normal que frente a la huelga de H&M y Starbucks haya un completo silencio. ¿A quién le va a importar una demanda salarial? ¿Qué tiene que ver eso con la lucha por el matrimonio o el acuerdo de vida en pareja? ¿Cómo va a ser discriminación sexual lo de H&M si ahí a nadie se le pide ser hetero para trabajar? 

Tampoco, es cierto, se ha portado tan bien la izquierda que suele hacer buenas migas con el mundo sindical. Las muestras de apoyo, usualmente profusas, han sido escasas. Una vez más, nada nuevo bajo el sol. El sindicalismo chileno tiene muchas cosas que mostrar en su larga historia, y la homofobia es una de ellas. Algo relacionado pasa con la escena agitacionista que salta, eufórica, frente a la primera huelga que pilla: como la demanda es poco ambiciosa, ni siquiera se han dado la molestia de aparecer o hacer los tradicionales saludos-slogan.

Doblemente abandonada, esta movilización necesita de un apoyo tanto o más urgente que las múltiples luchas que hoy arriesgan la existencia de cientos de miles de compañeres a lo largo del país. Y si es que hablamos del feminismo, la disidencia sexual (o lo LGBT, lo mismo da) y de la clase, me parece indignante que hagamos como si aquí no estuviera pasando nada. He insistido ya varias veces sobre el punto que con más agudeza emerge en casos como este: la conciencia de clase no aparece sola, y es justamente en jóvenes no-heterosexuales del mundo popular donde más se la echa en falta. Que ello sea así no es una coincidencia, porque la propia subjetividad se ha construido sobre la base de la huida de un mundo hostil, violento y profundamente patriarcal. Si a ello agregamos que gran parte del "ejército de reserva" que hoy trabaja en los sectores precarios del lumpencapitalismo local -retail, call centers y comida rápida- tiene una experiencia-identidad no-heterosexual, la cosa se complica aún más. 

¿Cómo desatender la demanda por mejores condiciones de trabajo en sucursales de transnacionles con utilidades multimillonarias? ¿Cómo ignorar, a la vez, que esa demanda no es levantada por un sector cualquiera, sino por personas que debiésemos considerar compañeres de lucha, en la clase y en lo sexual? Sabemos que el neoliberalismo chileno es cruel, pero aquí esa crueldad parece agudizarse aún más, porque se ejerce una violencia sobre quienes hoy tienen menos capacidad de recurrir a la solidaridad que mantiene viva la lucha. De ahí que sea más urgente todavía el estar ahí, el difundir, el cooperar con insumos materiales e intelectuales en una pelea -qué duda cabe- que siempre es cuesta arriba.

Cierto, aquí no se trata de un paro en sectores productivos estratégicos, pero hay que reconocer que la pelea de Starbucks y H&M es, a su modo, una lección sencilla y cruda del núcleo del capitalismo: la plusvalía. Les compañeres reclaman trabajar lo mismo, pero ganar menos que otras filiales. No hay nada revolucionario, ni en el petitorio ni en la orgánica ni en los métodos de movilización. ¿Es argumento suficiente como para dejar a la deriva a les compañeres? Para nada. Por el contrario, si creemos en un proyecto realmente liberador, entonces hay que apoyar con aún más tenacidad. De lo que se trata no es de acarrear agua para el molino de las organizaciones, sino de iniciar, aunque sea precariamente, el camino hacia una politización mayor de quienes hoy viven bajo la doble negación de su experiencia como pueblo trabajador y como no-heterosexual. 

Sabemos que las organizaciones LGBT no se prestarán para un quiebre real de la opresión del pueblo; probablemente, tampoco estos sindicatos estén en la primera línea de las barricadas. No importa. No es motivo como para no señalar la urgencia y actuar consecuentemente. Decir que queremos el fin del neoliberalismo y hacernos los giles con esta huelga es repetir los mismos errores que siempre comete la izquierda. Decirse de izquierda y decirse feminista es, al final del día, decir que queremos y actuamos por una vida en la que la violencia de hoy ya no exista mañana. No es acarrear banderas o tener consignas combativas y sin miedo o andar mostrando las tetas o hacer acciones de arte que nadie entiende o pedir permiso para casarse. Es, en mi humilde opinión, pensar y trabajar por un mundo en el que les oprimides ya no lo seamos, y para lograr eso hay que hacer la pega sin mezquindades. Eso es la solidaridad, eso es el apoyo mutuo.

Monday, 4 November 2013

(De Kafka)

Toda mi vida he tenido una cierta sospecha en cuanto a mí mismo. Pero ocurría sólo de vez en cuando, en medio había largos intervalos que bastaban para olvidar. Eran, además, cosas insignificantes, que también se dan en otras personas y que en ellas no tienen mayor importancia, por ejemplo el asombro que produce el propio rostro reflejado en el espejo, o la nuca o incluso la figura entera, cuando de pronto uno pasa por la calle delante de un espejo. 

Saturday, 12 October 2013

En esta fecha recurrente y dolorosa de las cosas pendientes: seguimos colonizados, hemos asumido esa violencia nosotros mismos.

Sunday, 6 October 2013

Hay cosas que es mejor no haber visto, lo mismo que hay cosas que mejor no decir. Problema: irreversibilidad de la línea de tiempo. Es el desideratum de cambiar los acontecimientos lo que nos hace caer en cuenta de que existe la sucesión, aun si es que no entrevemos la relación causa/efecto (prescindir, mejor, de ella).

Saturday, 5 October 2013

Aprendizajes

No, eso que llaman "teoría" no me ha enseñado cosas. No puedo decir que haya en esas lecturas y experiencias algo cercano al consejo práctico, a la instrucción que guía de forma clara e indica los pasos a seguir para obtener algún resultado. Pero, quizás, hay algo que en las lecturas se ha filtrado, y viene de quien menos esperaría uno las sentencias aleccionadoras. En muchas partes de su obra, nunca de forma sistemática, Adorno despliega el desgarramiento dialéctico (¿o despliega dialécticamente el desgarro?) que constituye a todo sujeto que se sitúa en este presente convulso. Y enfatiza, a su modo, un hecho fundamental: nada reconcilia el individuo si es que la totalidad sigue fracturada. Una contradicción se desenvuelve sin piedad por la existencia particular, aun si es que esta no puede ser avasallada del todo; siempre será más potente la asunción de este quiebre irresoluble que el simulacro de la armonía.