Tuesday, 16 July 2013
(de Soledad Fariña)
Sunday, 14 July 2013
Abortodo
El derecho a un aborto libre, seguro y gratuito (llega a dar algo de risa la similtud con la consigna estudiantil, pero eso no debiera conducirnos a pensar que la solidaridad de las demandas será automática, pues, a pesar de su vínculo profundo, la dominación que se ejerce mediante el sistema educativo -en su precarización, en su rol como reproductor de la opresión- no determina la dominación hetero-patriarcal que la ilegalidad del aborto significa; antes bien, se entrecruzan a un punto tal que el proceso histórico de la violencia sobre los cuerpos de las mujeres reclama una reivindicación singular e ineludible, cuya vectorización por medio de las demandas estudiantiles releva la necesidad de construir frentes de lucha que integren las contradicciones de la totalidad social) es, hoy más que nunca, una disputa por el ejercicio de una forma de derechos que está en oposición a la lógica común de libertades negativas. Ya no basta con justificar una protección de la privacidad (el núcleo duro de la despenalización gringa del aborto en Roe v. Wade), sino afirmar un acto colectivo de soberanía sobre los cuerpos históricamente sometidos a la maternidad obligatoria. Que ello tiene hoy -como ha tenido antes, pero quizás, en este momento, con más pregnancia debido al carácter rapiñezco de nuestro lumpencapitalismo- un componente de clase resulta no tanto evidente como interpelador. Quienes nos declaramos 'en lucha' contamos hoy con pocas opciones frente a un acto de violencia de esta índole. Una solución como el mal llamado aborto terapéutico pretende sólo dejar conciencias a medio calmar y frenar el escándalo. Aceptarlo como 'lo que permiten las condiciones' es darle un portazo en la cara a lo que constituye un piso mínimo de vida digna. Es sacarle las púas a los silicios y dejarlos sólo un poco menos apretados, pero dejándoles un lustre suficiente como para que duren otro siglo.
Thursday, 4 July 2013
Respirar un ritmo
Thursday, 27 June 2013
Sunday, 16 June 2013
Saturday, 15 June 2013
—Yukio Mishima.
Thursday, 13 June 2013
Gewalt
Retorno
Monday, 27 May 2013
Sunday, 26 May 2013
Moverse
Monday, 20 May 2013
Lecturas, por aquí y por allá
Saturday, 18 May 2013
Diluvianos
Saturday, 11 May 2013
Wednesday, 1 May 2013
Tuesday, 23 April 2013
Materias
Tuesday, 16 April 2013
Narcissus
No tendremos muchas más alternativas por el momento que seguir, de alguna forma, y esquivar la autocomplacencia, como mejor se pueda.
Monday, 15 April 2013
Plural mayestático
Thursday, 11 April 2013
Tuesday, 9 April 2013
Cita
- GSC.
Saturday, 30 March 2013
Notas para una discusión de clase, feminismo y disidencia sexual
Comienzo. Recientemente (casi ayer) apareció un artículo de Joaquín Romero, compañero de La Alzada, sobre disidencia sexual y acción política. Dispensando del examen de las apreciaciones más ostensiblemente dirigidas al campo libertario, me interesa esbozar un argumento que espero contribuya al debate. La intuición que querría desempacar es la siguiente: la afirmación de que es necesaria la inserción política de la disidencia sexual dentro del horizonte de la superación de la sociedad de clases (sostener, por ende, que es menester un vínculo entre la construcción de poder popular –un término que empaqueta dimensiones que ameritan su propia discusión– y la transformación de la sexualidad) nos otorga sólo una parte de la ecuación, y puede que ni siquiera la parte cuyo esclarecimiento sea el que más necesitamos, sin perjuicio de los aciertos que esta afirmación pueda tener (y que, de hecho, tiene).
Pero hay una incompletitud en la intuición anterior. ¿Cuál es/son/sería-n esa/s otra/s parte/s de la ecuacióin que no estamos viendo? Taquigráficamente: la formación de conciencia de clase. Que este es un problema cuya entidad y consecuencias exceden los límites de la política sexual me parece fuera de discusión, y me quedaré en apuntar una o dos cosas más acá de esos límites. Me temo que aun hoy sólo tenemos un conocimiento de la construcción de conciencia clasista que replica el mismo estado actual de despliegue de la clase trabajadora: vocabularios inciertos, dispersión, intereses contrapuestos y articulación fragmentada, discontinua. Dolora constatación en que los contornos de la cosa parecen calcarse en aquellos del conocimiento de la cosa.
Si hemos de apostar por la inserción de la disidencia sexual en las luchas de campo popular por liberarse, con todo lo complejo que esto es, no podemos escamotear una cuestión de orden estratégico: la inserción factual o eventual que les disidentes sexuales tenemos en aquellos sitios, instituciones, acontecimientos e instancias organizativas en las que nuestra experiencia múltiple del mundo se procesa. Y creo que aquí el panorama es menos alentador de lo que el artículo de Joaquín Romero parece querer sugerir. Porque si concedemos que es en la educación formal en donde hoy más fuerte se produce algo así como la conciencia de clase, entonces existe un segmento importante de les nuestres que están de facto fuera de esos circuitos. Les trans no han sido invitades al baile, y esa es sólo una muestra –limitada pero acuciante– de las complicaciones. Un segundo escollo es el hecho de que, aun quienes participan de las instancias de despliegue y construcción de conciencia clasista, lo hacen en su mayoría de forma solapada, con desconfianza o desinterés.
Lo cierto es que la violencia simbólica y física –tan presente en la propia clase trabajadora como producto y testimonio de sus sistemática dominación– la que, a mi juicio, produce una recusación de la adscripción clasista. El goce de la propia sexualidad aparece contrapuesto a ese mundo (que desde una perspectiva revolucionaria aparece como condición de posibilidad de un proyecto emancipatorio general), dislocado de él y ubicado en el consumo, la música pop, la frivolidad y la socialización endogámica/ghettoizada o bien dispuesta a ocultar la ostensibilidad del deseo. Aquí se signa, también, la tragedia tan propia de un segmento generacional que es el que hoy nos encontramos esparcidos por la lucha estudiantil, aquella del asumir como propia y cercana a una fracción de la industria cultural primermundista como estrategia de refugio, de búsqueda de un sitio desde donde habitar una cierta melancolía que –indirecta y refractada– remitía y remite al despojo que expresaron en su momento bandas como New Order, The Smiths, Pulp o Radiohead, sólo por dar algunas pistas y no hacer una lista tan injusta como incompleta. Que hoy esta tragedia y esta dislocación tenga sus coordenadas en otras latitudes (a veces, más acá hacia el sur) es más un cambio de accidente que de substancia, pues el desgarro sigue siendo, en general, el mismo: el no hallarse –cuando mucho, no hallarse del todo– en el conjunto de experiencias que conforman el proceso de constitución misma de la clase trabajadora, mundo popular o como quiera llamársele.
En definitiva, no es tan fácil ni tan clara la inserción que se busca y se necesita. Sin una visión de cómo construir (e intervenir en) los mecanismos de formación de conciencia de clases, nos quedaremos con las manos vacías. Tal y como están las cosas, quienes nos hemos unido a la lucha en una perspectiva que el mundo libertario (¡o aun la izquierda!) pueda considerar afín no dejaremos de ser algunes, meras individualidad sólo casualmente aglutinadas. Aquí el análisis político se revela a sí mismo en una operación cuya etimología se metaforiza, pues implica reconstruir lo actual restituyéndole la dispersión que lo compone, para efectuar recién en ese instante la alquimia de las preguntas (y las respuestas).
Friday, 29 March 2013
29.03
Sunday, 17 March 2013
De 'Adiós a mamá'.
"Oye: la nostalgia también puede ser una especia de consuelo, un dolor dulce, una forma de ver las cosas y hasta disfrutarlas. Nuestro triunfo está en resistir. Nuestra venganza está en sobrevivirnos"
- Reinaldo Arenas
Sunday, 10 March 2013
De Kafka
"Escribo distinto de como hablo, hablo distinto de como pienso, pienso distinto de como debo pensar y así continúa hasta la más profunda obscuridad".
Thursday, 7 March 2013
Tuesday, 5 March 2013
Muerte de Chávez
Sunday, 3 March 2013
Quien muere en tortura (in memoriam Daniel Zamudio et al.)
Quien muere en tortura no muere para siempre. O, lo que es casi lo mismo, no termina nunca de morir. La tortura juega a una partida perversa: hacer parecer que la muerte no llegará nunca toda vez que prolonga para siempre el instante del dolor. Simultáneamente, quien muere en tortura no muere mientras la tortura siga existiendo. "No hay en el mundo un pobre tipo linchado, un pobre hombre torturado, en quien no sea yo asesinado y humillado".
Si algo me llama la atención de las reflexiones sobre la muerte de Daniel Zamudio es la lucidez que portan. No sólo porque hagan una crítica a la Ley Anti-discriminación y sus carencias (que saltan a la vista y que parecen tan burdas que se siente uno por un momento tentado de no tener que glosarlas, sólo para constatar un segundo después que a ninguno de los políticos lagrimeros que la promulgó le parece en lo absoluto relevante o justificado el pensar dos veces antes de redactar una ley que significa un paso para adelante y dos para atrás), sino porque destacan que el dolor que sentimos como lesbianas, trans, colas y no-heterosexuales en general es un dolor -y una rabia- que excede con mucho la figura de Zamudio. El legado de esta muerte en tortura es precisamente que nadie ha dejado de morir y nadie ha dejado de dolerse por el hecho de que un pedazo de papel haya sido mediáticamente bautizado con un nombre que portaba ya una historia infame. Contra todo optimismo, seguimos cargando con muertes ininteligibles.
Acaso lo más triste sea constatar que, para algunos, es todavía necesario fundar la comunidad sobre la sangre derramada. Los cadáveres sirven para recordar, pero el recuerdo de unos escribe la memoria borrando con el codo la muertes de otres. Me da miedo pensar que vaya a ocurrir algo que ya está pasando: los mártires buenos son blanquitos, lindos y gay. El resto, a morderse la lengua, a ubicarse, a no ser faltas de respeto.
Pero no, la sangre ni lava ni cura la herida; tampoco evita que las cicatrices se borren. En este país aprendimos demasiado bien la lección del olvido. Y sin embargo, cuando menos lo esperemos, algo o alguien hablará por nosotres, alguien reclamará como exlcusivo el recuerdo de Zamudio, y entonces tendremos que replicar: "quien muere en tortura no muere para siempre". Habrá que negarse a la propiedad privada de los muertos, y no para colectivizar eso que es inexpropiable en la muerte de cada uno, sino para hacer común el dolor y la rabia que no porta nombre alguno; la impersonalidad de esta muerte contra toda justicia. La frase "todos somos Daniel Zamudio" sólo tendrá sentido si asumimos esta deuda y esta responsabilidad, si pensamos "todos podremos ser Daniel Zamudio", y, sobre todo, como ya se dice por ahí, si asumimos también la frase "todos matamos a Daniel Zamudio".
"QUIEN MUERE EN TORTURA
NO TIENE SINO DOS CAMINOS
1. insepulto estar en todas partes o
2. canjear su casa por una foto"
(Eugenio Dittborn)
Monday, 11 February 2013
"Una noticia de muerte" Walter Benjamin
Thursday, 31 January 2013
Monday, 7 January 2013
Sueños de la razón
Friday, 4 January 2013
Mano-tinta
Monday, 24 December 2012
Desubicación
Versos
Wednesday, 19 December 2012
Casi verano
Sunday, 9 December 2012
Sobre 'De-mente'
Friday, 30 November 2012
Tiempo para
Thursday, 1 November 2012
Sunday, 14 October 2012
Saturday, 13 October 2012
Tuesday, 9 October 2012
Disparo
Saturday, 6 October 2012
Friday, 21 September 2012
Monday, 13 August 2012
Tuesday, 24 July 2012
Una vez más, el feminismo
Saturday, 21 July 2012
¿Europas?
Monday, 16 July 2012
Wien
Saturday, 7 July 2012
Monday, 2 July 2012
Viena
Monday, 25 June 2012
Sunday, 17 June 2012
Relámpagos
Friday, 15 June 2012
JCM
Tuesday, 12 June 2012
Justicia-tiempo
Friday, 8 June 2012
Sunday, 3 June 2012
Errores
Montajes
Friday, 25 May 2012
Polémicas
Wednesday, 23 May 2012
Intelligentsia
Tuesday, 15 May 2012
Naqba/Nakba
Monday, 14 May 2012
Tesis y transferencia
Thursday, 10 May 2012
¿Discriminación?
Ni qué decir tiene el hecho de que el léxico de la discriminación tiene limitaciones evidentes. Y lo que me complica mucho más es el proceso, el cómo llegamos aquí, que el hecho de que este hito esté en nuestro itinerario. Porque si hubiese la intención -que a todas luces parece no haberla, por razones que habría que desmenuzar en último término, pero que ya son conocidas de una u otra forma- de que el asunto no se acabase aquí, de que la lucha legislativa no fuese la única lucha o la más importante, entonces no me parecería tan terrible una ley anti-discriminación. Pero no es así, y en vez de preguntar '¿qué queremos además del piso menos-que-mínimo de una ley anti-discriminación?' asistimos a ejercicios bien vacíos de repudio a quienes se rehusaron a aprobar la ley.
Gran parte de mis aprehensiones pasan por el hecho de que yo no creo que seamos un país más 'desarrollado', 'moderno' o 'justo' sólo por virtud mágica de que unas cuantas personas dijeron 'a favor'. No me convence esa idea, aunque entiendo que a muchxs sí. Tarea para la casa y para la calle de quienes nos decimos feministas revolucionarixs. Seremos un país mejor el día en que proyectos como este no sean moneda de cambio para que el gobierno de turno parezca buena onda; seremos un mejor país el día en que una ley sea una parte de la trayectoria de liberación de nuestra sociedad; seremos quizás mejores personas si en el camino nos transformamos también, y dejamos de pensar que está bien que las cúpulas negocien sin importarles que las personas supuestamente beneficiadas por una ley estén en el mismo estado de opresión, con la misma conciencia incuestionante. Y un mejor país en que la muerte no sea el requisito de cosas como esta, en que no haya que morir para que alguien recién se atreva a plantear -sin miedo- lo que se le ocurre es la vida que se le imagina más vivible.
Monday, 7 May 2012
Algunas cosas de ahora último
Tuesday, 1 May 2012
Trabajar
Definiciones
La politique est l’activité qui reconfigure les cadres sensibles au sein desquels se définissent des objets communs. Elles rompt l’évidence sensible de l’ordre « naturel » qui destine les individus et les groupes au commandement ou à l’obéissance, à la vie publique ou à la vie privée, en les assignant d’abord à tel type d’espace ou de temps, à telle manière d’être, de voir, et de dire. Cette logique des corps à leur place dans une distribution du commun et du privé, qui est aussi une distribution de visible et de l’invisible, de la parole et du brut, est ce que j’ai proposé d’appeler du terme de police. La politique est la pratique qui rompt cet ordre de la police qui anticipe les relations de pouvoir dans l’évidence même des données sensibles. Elle le fait par l’invention d’une instance d’énonciation collective qui redessine l’espace des choses communes.
Jacques Rancière, Le spectateur émancipé, Paris, La fabrique édition, 2008, p. 66.
Wednesday, 25 April 2012
Monday, 23 April 2012
Blues
Sunday, 22 April 2012
Nostalgia
Friday, 20 April 2012
Thursday, 19 April 2012
Edición
Wednesday, 18 April 2012
Aphorismen II
[Hasta hoy, todo aquello que le ha dado color a la existencia no tiene todavía historia alguna: o, ¿dónde se daría una historia del amor, de la codicia, de la envidia, de la conciencia, de la piedad, de la crueldad?]
Friedrich Nietzsche, La gaya ciencia, §7 Algo para los industriosos.
Aphorismen
[Y cuando miras por largo tiempo en un abismo, también el abismo mira dentro de ti]
Friedrich Nietzsche, Más allá del bien y el mal, aforismo 146.
Monday, 16 April 2012
Klassenkampf
Thursday, 12 April 2012
Reality
Monday, 9 April 2012
Dato Rossa
Saturday, 7 April 2012
La cacería de Sandino (Gabriela Mistral)
Mister Hoover ha declarado a Sandino "fuera de la ley". Ignorando eso que llaman derecho internacional, se entiende, sin embargo, que los Estados Unidos hablan del territorio nicaraguense como del propio, porque no se comprende la declaración sino como lanzada sobre uno de sus ciudadanos: "Fuera de la ley norteamericana".
Los desgraciados políticos nicaraguenses, cuando pidieron contra Sandino el auxilio norteamericano, tal vez no supieron imaginar lo que hacían y tal vez se asusten hoy de la cadena de derechos que han creado al extraño y del despeñadero de concesiones por el cual echaron a rodar su país.
La frase cocedora de Mr. Hoover suena a ese Halalí de las grandes cacerías, cuando sobre la presa que ha asomado el bulto en un claro del bosque, el cuerno llamador arroja a la jauría. Es numerosa la jauría esta vez hasta ser fantástica: sobre unas lomas caerán cinco mil hombres y decenas de aeroplanos. También equivale la frase a la otra de uso primitivo: "Tantos miles de pesos por tal cabeza", usada en toda tierra por los hombres de presa.
Lástima grande que la cabeza enlodada del herrero que la prensa yanqui llama bandido, sea, por rara ocurrencia, una cabeza a la cual sigue anhelante el continente donde vive toda su raza y una pieza que desde Europa llaman de héroe nato y de criatura providencial los que saben nombrar bien.
El herrero se parece más a Hércules que al Plutón infernal que ve Mr. Hoover. Enlodado corre por las cuchillas, a causa de los pantanos en que ha de escurrirse como culebra; carga las dos o tres pistolas que le dan las fotografías malignas de los semanarios neoyorquinos porque corre perseguido por los ajenos y los propios, y cada árbol y cada piedra de su región le son desleales; y su defensa toma aspecto de locura porque vive un caso fabuloso como para voltear a cualquiera la masa de sangre.
Desde los años de 1810, o sea, desde el aluvión guerrero que bajó desde México y Caracas hasta Chile, rompiéndolo todo para salvar una sola cosa, no habíamos vivido con nuestra expectación un trance semejante.
Mr. Hoover, mal informado a pesar de sus veintiún embajadas, no sabe que el hombrecito Sandino, mortuno, plebeyo e infeliz ha tomado como un garfio la admiración de su raza, excepto uno que otro traidorzuelo o alma seca del sur. Si lo supiese, a pesar de la impermeabilidad a la opinión pública de la Casa Blanca (la palabra es de un periodista yanqui) se pondría a voltear esta pieza de fragua y de pelotón militar, tan parecida a los Páez, a los Artigas y a los Carrera, se volvería, a lo menos, caviloso y pararía la segunda movilización.
El guerrillero no es el mineral simple que él ve y que le parece un bandido quimicamente puro; no es un pasmo militar a lo Pancho Villa, congestionado de ganas de matar, borracho de fechoría afortunada y cortador de cabezas a lo cuento de Salgari. Ha convencido desde la prensa francesa y el aprecio español hasta el último escritor sudamericano que suele leer, temblándole el pulso, el cable que le informa que su Sandino sigue vivo.
Tal vez caiga ahora esa cabeza sin peinar que trae locas las cabezas acepilladas de los marinos ocupantes; tal vez sea esta ocasión la última en el millar de las jugadas y perdidas por el invasor. Ya no se trata de una búsqueda sino de una cacería, como decimos.
Pero los marinos de Hoover van a recoger en sus manos un trofeo en el que casi todos los del sur veremos nuestra sangre y sentiremos el choque del amputado que ve caer su muñón. Mala mirada vamos a echarles y un voto diremos bajito o fuerte que no hemos dicho nunca hasta ahora, a pesar de Santo Domingo y del Haití: "¡Malaventurados sean!".
Porque la identificación ya comienza y a la muerte de Sandino se hará de un golpe quedándose en el bloque. El guerrillero es, en un solo cuerpo, nuestro Páez, nuestro Morelos, nuestro Carrera y nuestro Artigas. La faena es igual, el trance es el mismo.
Nos hará vivir Mr. Hoover, eso sí, una sensación de unidad continental no probada ni en 1810 por la guerra de la independencia, porque este héroe no es local, aunque se mueva en un kilómetro de suelo rural, sino rigurosamente racial. Mr. hoover va a conseguir, sin buscarlo, algo que nosotros mismos no habíamos logrado: sentirnos uno de punta a cabo del continente en la muerte de Augusto Sandino.
Friday, 6 April 2012
Adorno, dreimal
...there is no longer any beauty or any consolation, except in the gaze which goes straight to the horror, withstands it, and in the undiminished consciousness of negativity, holds fast to the possibility of that which is better.
...y ya no queda más belleza o consuelo excepto en esa mirada que va sobre el horror, lo desafía y, en la conciencia inaplacada de la negatividad, se aferra a la posibilidad de lo mejor.
Simone Weil
Die Schwerkraft des Geistes lässt uns nach oben fallen
[La gravedad del espíritu nos deja caer hacia arriba]
Ñoñez
Thursday, 5 April 2012
Libro
- En Chile existen cerca de 140 librerías. De ellas, cerca de 6 concentran al menos el 80% de las ventas de todo el país.
- Los 50 títulos más vendidos constituyen alrededor del 17% de las ventas de las librerías chilenas. Casi el 80% se distribuye en ventas de títulos individuales o poco más de dos ejemplares por título.
- España exporta a América Latina USD 200 millones en libros. En cambio, sólo importa USD 7 millones.
Sunday, 1 April 2012
Algunas palabras que me gustan
desparpajo
aspavientos
insondable
aquiescencia
rescindir
otrosí
frágil
malogrado
iridiscente
pulcro
despercudido
arrellanado
obstar
antiquísimo
cauce
desparramado
matriz
(entre otras)
Saturday, 31 March 2012
Comunicado público por la muerte de Daniel Zamudio
A raíz de los sucesos ocurridos durante el último mes en relación con la agresión y posterior muerte de Daniel Zamudio, la Secretaría de Sexualidades y Géneros de la Coordinadora de Estudiantes de Filosofía y Humanidades declara lo siguiente:
- Lamentamos profundamente la agresión sufrida por Daniel Zamudio el 3 de marzo a manos de un grupo de neonazis y su deceso ocurrido el día 27 de marzo. Expresamos nuestra solidaridad con la familia de Daniel y rechazamos enfáticamente cualquier acto de violencia y de tortura contra los cuerpos no heterosexuales, así como también contra los cuerpos de todxs aquellxs que de una u otra forma son oprimidxs por este sistema.
- Expresamos nuestro rechazo hacia las ideologías que fomentan el odio hacia grupos oprimidos, como es el caso de la ideología (neo)nazi. No obstante, creemos que la violencia machista y homofóbica no se circunscribe exclusivamente a grupos neonazis, sino que es reproducida y legitimada por todxs nosotrxs en nuestro cotidiano a través de diversas acciones.
- Siguiendo lo anterior, denunciamos la violencia sustentada por el Estado de Chile al no hacerse responsable por crímenes de odio como éste, así como también al negar la posibilidad de toda forma de autonomía sobre el cuerpo, tanto en temas de género como de identidad sexual.
- Si bien consideramos necesaria en cierta medida una ley antidiscriminación, hacemos hincapié en la insuficiencia de ésta, en tanto que no resuelve satisfactoriamente el problema de la violencia hacia las personas no heterosexuales, y más bien (bajo la consigna de que “todxs somos iguales”) termina por legitimar una forma canónica de homosexualidad, en desmedro de los cuerpos que se alejan más de la heterosexualidad.
- Expresamos nuestro absoluto rechazo hacia los aprovechamientos mediáticos y políticos que se han hecho de la muerte de Daniel Zamudio, tanto de la clase política chilena (en especial de la derecha) como de organizaciones por la “diversidad sexual” como el MOVILH. Consideramos sumamente repudiable el hecho de que lxs mismxs que históricamente han sustentado la violencia hacia personas no heterosexuales y que tienen estancada la Ley Antidiscriminación desde el año 2005 en el Congreso aprovechen la muerte de Daniel para limpiar su imagen (baste ver la visita del ministro Rodrigo Hinzpeter y del alcalde de Santiago, Pablo Zalaquett). Por otro lado, también cuestionamos el rol del MOVILH en tanto organismo representativo, dado que también han utilizado la imagen de Daniel para recuperar la legitimidad que hace años perdieron y para conseguir objetivos políticos específicos. Rechazamos, en particular, el apoyo prestado por el MOVILH a la derecha chilena a propósito del caso de Daniel Zamudio, y creemos que ningún proceso de liberación sexual se llevará a cabo a través del establecimiento de alianzas con lxs enemigxs.
- Sobre lo anterior, creemos firmemente en que sólo a través de la organización desde las bases es posible generar el cambio sociocultural que necesitamos, y no a través de la creación de leyes ni de las direcciones hegemónicas de la “diversidad sexual”. No es en el Parlamento en donde debemos dar nuestra lucha, sino en la calle y en el día a día.
- Finalmente, en el marco de la conmemoración del Día del Joven Combatiente, creemos que sólo a través de la lucha y la organización lograremos la liberación de los cuerpos no heterosexuales, proceso que debe, necesariamente, venir de la mano de un proceso más amplio de liberación de lxs oprimidxs, que cambie radicalmente nuestras formas de relacionarnos. En este sentido, antes que reclamar tolerancia o aceptación, hacemos un llamado a la reflexión y a la crítica en torno a las relaciones de poder y dominación bajo las cuales se sustenta este sistema alienante en el que estamos insertxs.
Santiago, 29 de marzo de 2012.
Thursday, 29 March 2012
Colour
Wednesday, 28 March 2012
Daniel Zamudio y los fines de marzo
Este país ha matado antes, y volverá a matar de nuevo si es que bajamos los brazos.
Sunday, 25 March 2012
Rabiosa fragilidad
Me pregunto si importa realmente el que los responsables de la muerte de Daniel Zamudio sean o no neonazis. ¿Hace al crimen más odiable? ¿Qué tanto más tendríamos que vilipendiar el asesinato de alguien sólo porque se dice y le dicen 'gay'? ¿No debiésemos enrabiarnos de forma más implacable por los efectos que por las pretendidas causas? Quienes tienen en esto la cuota de responsabilidad son el testimonio de la sociedad que muchxs nos queremos, la sociedad que a muchxs nos enfada al punto de salir a la calle a exponerse, a poner el cuerpo. Daniel Zamudio parece no haber sido un militante de las luchas sociales, y eso no hace sino recalcar que las luchas son tanto más necesarias, porque cuando mueren personas como él, lo hacen a manos de muchos más que los perpetradores que quiebran los huesos. Si no pensásemos que él no es un mártir, entonces quedaríamos confinados a creer que sólo vale la pena luchar por quienes luchan como unx, por quienes piensan como unx, por quienes son como unx. Si la única lucha válida es la que engendra mártires, prefiero no lucharla.
La muerte de Daniel Zamudio quedará en las memorias de quienes pensamos cosas dispares sobre los 'temas de fondo', pero eventualmente pasará. Los buitres televisivos nos inundan ya, y seguirán inundándonos, con sentimentalismo y efectos vomitivos, sórdidos. En cambio, los asesinos y sus causas quedarán aún más. La ignorancia colectiva, el desprecio por las millones de viduas humanas de este país, que son la mayoría y que sólo son más ricas que el resto en el desamparo que poseen; los engaños ideológicos, el aspiracionalismo tóxico, todo quedará hasta que nos armemos. No bastarán leyes antidiscriminatorias; esto lo sabemos ya: en un país como este, las leyes no han estado casi nunca del lado de lxs dominadxs.
Nos quedará siempre la conciencia, después de Daniel Zamudio, de la fragilidad a la que estamos sometidxs. Una fragilidad que no es nueva; la fragilidad que se escucha en Villa Grimaldi, o en Ayacucho, que se encuentra sumergida e inencontrada en los mares y desiertos de nuestra América, emitiendo señales tenues que a veces redoblan la esperanza y la angustia. Nos quedará la rabia, entonces, y tenemos que cuidarla, porque no somos invencibles. No lo hemos sido nunca, a pesar de que ha habido victorias en el camino. Pero no, no somos cuerpos imbatibles, no lo somos. Pero somos cuerpos rabiosos, rabiosamente frágiles.