Wednesday, 6 November 2013

Neoliberalismo cola

No es sorpresa que al movimiento LGBT no le gusta hablar de clase. Es casi evidente que así sea, si, cuando lo pensamos con algo de detención, cualquier comentario sobre la clase significa un disparo en el pie para las organizaciones hoy hegemónicas. Porque si la dirigencia del MOVILH se olvidó de militancia de izquierda en los ochenta, la de =Iguales nunca la tuvo. De ahí que parezca perfectamente normal que frente a la huelga de H&M y Starbucks haya un completo silencio. ¿A quién le va a importar una demanda salarial? ¿Qué tiene que ver eso con la lucha por el matrimonio o el acuerdo de vida en pareja? ¿Cómo va a ser discriminación sexual lo de H&M si ahí a nadie se le pide ser hetero para trabajar? 

Tampoco, es cierto, se ha portado tan bien la izquierda que suele hacer buenas migas con el mundo sindical. Las muestras de apoyo, usualmente profusas, han sido escasas. Una vez más, nada nuevo bajo el sol. El sindicalismo chileno tiene muchas cosas que mostrar en su larga historia, y la homofobia es una de ellas. Algo relacionado pasa con la escena agitacionista que salta, eufórica, frente a la primera huelga que pilla: como la demanda es poco ambiciosa, ni siquiera se han dado la molestia de aparecer o hacer los tradicionales saludos-slogan.

Doblemente abandonada, esta movilización necesita de un apoyo tanto o más urgente que las múltiples luchas que hoy arriesgan la existencia de cientos de miles de compañeres a lo largo del país. Y si es que hablamos del feminismo, la disidencia sexual (o lo LGBT, lo mismo da) y de la clase, me parece indignante que hagamos como si aquí no estuviera pasando nada. He insistido ya varias veces sobre el punto que con más agudeza emerge en casos como este: la conciencia de clase no aparece sola, y es justamente en jóvenes no-heterosexuales del mundo popular donde más se la echa en falta. Que ello sea así no es una coincidencia, porque la propia subjetividad se ha construido sobre la base de la huida de un mundo hostil, violento y profundamente patriarcal. Si a ello agregamos que gran parte del "ejército de reserva" que hoy trabaja en los sectores precarios del lumpencapitalismo local -retail, call centers y comida rápida- tiene una experiencia-identidad no-heterosexual, la cosa se complica aún más. 

¿Cómo desatender la demanda por mejores condiciones de trabajo en sucursales de transnacionles con utilidades multimillonarias? ¿Cómo ignorar, a la vez, que esa demanda no es levantada por un sector cualquiera, sino por personas que debiésemos considerar compañeres de lucha, en la clase y en lo sexual? Sabemos que el neoliberalismo chileno es cruel, pero aquí esa crueldad parece agudizarse aún más, porque se ejerce una violencia sobre quienes hoy tienen menos capacidad de recurrir a la solidaridad que mantiene viva la lucha. De ahí que sea más urgente todavía el estar ahí, el difundir, el cooperar con insumos materiales e intelectuales en una pelea -qué duda cabe- que siempre es cuesta arriba.

Cierto, aquí no se trata de un paro en sectores productivos estratégicos, pero hay que reconocer que la pelea de Starbucks y H&M es, a su modo, una lección sencilla y cruda del núcleo del capitalismo: la plusvalía. Les compañeres reclaman trabajar lo mismo, pero ganar menos que otras filiales. No hay nada revolucionario, ni en el petitorio ni en la orgánica ni en los métodos de movilización. ¿Es argumento suficiente como para dejar a la deriva a les compañeres? Para nada. Por el contrario, si creemos en un proyecto realmente liberador, entonces hay que apoyar con aún más tenacidad. De lo que se trata no es de acarrear agua para el molino de las organizaciones, sino de iniciar, aunque sea precariamente, el camino hacia una politización mayor de quienes hoy viven bajo la doble negación de su experiencia como pueblo trabajador y como no-heterosexual. 

Sabemos que las organizaciones LGBT no se prestarán para un quiebre real de la opresión del pueblo; probablemente, tampoco estos sindicatos estén en la primera línea de las barricadas. No importa. No es motivo como para no señalar la urgencia y actuar consecuentemente. Decir que queremos el fin del neoliberalismo y hacernos los giles con esta huelga es repetir los mismos errores que siempre comete la izquierda. Decirse de izquierda y decirse feminista es, al final del día, decir que queremos y actuamos por una vida en la que la violencia de hoy ya no exista mañana. No es acarrear banderas o tener consignas combativas y sin miedo o andar mostrando las tetas o hacer acciones de arte que nadie entiende o pedir permiso para casarse. Es, en mi humilde opinión, pensar y trabajar por un mundo en el que les oprimides ya no lo seamos, y para lograr eso hay que hacer la pega sin mezquindades. Eso es la solidaridad, eso es el apoyo mutuo.

Monday, 4 November 2013

(De Kafka)

Toda mi vida he tenido una cierta sospecha en cuanto a mí mismo. Pero ocurría sólo de vez en cuando, en medio había largos intervalos que bastaban para olvidar. Eran, además, cosas insignificantes, que también se dan en otras personas y que en ellas no tienen mayor importancia, por ejemplo el asombro que produce el propio rostro reflejado en el espejo, o la nuca o incluso la figura entera, cuando de pronto uno pasa por la calle delante de un espejo. 

Saturday, 12 October 2013

En esta fecha recurrente y dolorosa de las cosas pendientes: seguimos colonizados, hemos asumido esa violencia nosotros mismos.

Sunday, 6 October 2013

Hay cosas que es mejor no haber visto, lo mismo que hay cosas que mejor no decir. Problema: irreversibilidad de la línea de tiempo. Es el desideratum de cambiar los acontecimientos lo que nos hace caer en cuenta de que existe la sucesión, aun si es que no entrevemos la relación causa/efecto (prescindir, mejor, de ella).

Saturday, 5 October 2013

Aprendizajes

No, eso que llaman "teoría" no me ha enseñado cosas. No puedo decir que haya en esas lecturas y experiencias algo cercano al consejo práctico, a la instrucción que guía de forma clara e indica los pasos a seguir para obtener algún resultado. Pero, quizás, hay algo que en las lecturas se ha filtrado, y viene de quien menos esperaría uno las sentencias aleccionadoras. En muchas partes de su obra, nunca de forma sistemática, Adorno despliega el desgarramiento dialéctico (¿o despliega dialécticamente el desgarro?) que constituye a todo sujeto que se sitúa en este presente convulso. Y enfatiza, a su modo, un hecho fundamental: nada reconcilia el individuo si es que la totalidad sigue fracturada. Una contradicción se desenvuelve sin piedad por la existencia particular, aun si es que esta no puede ser avasallada del todo; siempre será más potente la asunción de este quiebre irresoluble que el simulacro de la armonía.

Sunday, 29 September 2013

Otro intento de traducción

Und wenn ich hier versuche Dir schriftlich zu antworten, so wird es doch nur sehr unvollständig sein, weil auch im Schreiben die Furcht und ihre Folgen mich Dir gegenüber behindern und weil überhaupt die Größe des Stoffs über mein Gedächtnis und meinen Verstand weit hinausgeht.

Y si aquí intento responderte por escrito, entonces ello será sólo muy incompletamente, porque también en la escritura el temor y sus consecuencias me disminuyen frente a ti y porque en general la magnitud de la materia excede ampliamente mi memoria y mi entendimiento.

Franz Kafka

Sunday, 15 September 2013

(De Ángel Rama)

Extraña reversión, a lo largo de una década, de la opinión sobre los intelectuales chilenos. Quizás por percibirlos ahora en el exilio, sueltos, separados de su medio, sumergidos en otro distinto. Ahora me parece "flojos", bastante mal preparados intelectualmente, algo simples y cerradamente nacionalistas, con un horizonte acortado, frecuentemente reducidos a debates nimios como de patio de vecindad y muy a menudo dotados de falsa cordialidad, como de un sistema defensivo (ofensivo) basado en la simpatía, tras del cual está agazapado un oportunismo primario. La tragedia política ha acentuado alguna de estas "imposibilidades" que diría Borges, pero los ha endiosado haciéndoles perder la timidez: entre otros exiliados asombra el desinterés chileno por toda otra tragedia que no sea la suya y su evidente voluntad de no asociarse con otros pueblos en sus reclamaciones dramáticas que pudieran empañar su papel protagónico. Una suerte de arrogancia portaliana, sólo que transportada ahora a la izquierda.

Friday, 13 September 2013

Es realmente absurdo y cruel que en menos de una semana pasemos a una euforia de estas proporciones. ¿Hay acaso otra alternativa que no sea declararse en un estado de pasmo y desconcierto? Sólo el alcohol nos borra el impacto, parece.

Wednesday, 11 September 2013

40 años, antesala permanente

Al menos desde el miércoles pasado se ha desatado un caudal incontenible de palabras sobre estas cuatro décadas. Entre el 4 y el 11 de septiembre corren los siete días más extremos para la memoria del pueblo. No sé cómo hacer para evitar que esto sea 'una intervención más'. Tal vez sea necesario -para no ahogarse entre el mar de voces que se alza con el ímpetu de la rabia y la persistencia- recurrir a la experiencia personal, que para mí es, más bien, recurrir a su falta multiplicada. 

No tengo familiares detenidos desaparecidos o ejecutados o asesinados. Mi familia inmediata no conoció nada cercano a la militancia revolucionaria o la oposición a la dictadura; por el contrario, mi mamá y mi papá votaron por el Sí y por Büchi. De chico me contaban que el esposo de Gladys Marín estaba fondeado en Cuba o en Suecia y que nadie hablaba de lo que había pasado antes del 73. Votaron por Lavín y se quejaban por la persecución a Pinochet el 98. Nunca se han interesado por estar en un partido o en alguna agrupación que exceda las expectativas puesta en los padres.

¿Fueron ellos quienes me formaron en lo político? Escasamente. Al menos no de forma explícita, porque para ellos la política siempre fue más un problema que otra cosa. Los 'boches', la incomodidad de una toma o de un corte de calle. Mi memoria ha tenido que saltarse a la familia directa y buscar por otros cauces. Nadie me enseñó de la alegría de la UP, nadie me crío con la figura de Allende como la síntesis de la esperanza de un pueblo, nadie me cantó Quilapayún o Silvio ni menos tengo el recuerdo de que hubiera cortes de luz o lacrimógenas cerca de la casa durante septiembre. A ratos, no logro explicarme del todo cómo es que llegué a este punto en que -como todo universitario izquierdoso que se precie- me indigna cuanta cosa sale de las páginas del Mercurio y no aguanto ver la sarta de eufemismos que aguantan los noticieros. 

Pero hay algo aún menos explicable, y es que hoy mis viejos parecen compartir una experiencia similar. De seguro, no piensan en términos de militancia, clase o proyecto popular (tampoco sé hasta qué punto yo lo hago en serio, y no como pura fraseología; vivo en el miedo permanente a la pose revolucionaria). Sin embargo, no puedo dejar de impactarme y sentir que ha habido una victoria cuando los veo estremecerse por un repertorio tan conocido como el de Imágenes prohibidas; constatar que a ellos también se les parte el corazón con esos Teleanálisis de baja fidelidad, con el grito desesperado de quienes cayeron y con la bruta fuerza de los gorilas represores de la DINA. No, estos cuarenta años no han pasado en vano, y no termino de explicarme qué ha pasado para que lleguemos a un punto en el cual mi papá dice no comprarle nada a los diarios y que la educación debería ser gratuita para que los empresarios dejen de robar. 

Ha sido la lucha constante y lenta del pueblo por reconstruirse, por recuperar su dignidad, por volver a ser la que, en parte, es responsable de que hoy haya quienes estén dispuestos a replantear sus trayectorias enteras. Es a ese pueblo a quien le debo yo y le debemos todos en esta casa el poder apuntar a los represores y reclamar que se deshaga lo hecho. Sin la persistencia, sin la valentía, sin la entrega diaria y esperanzada del pueblo, que no ha cesado de hacer valer su derecho indiscutible de tomar la historia en sus manos, de no callar en el recuerdo, sin el espíritu de la lucha permanente, estaríamos con algún monigote de Pinochet todavía encima. Con toda probabilidad estaría yo abusando de los privilegios de clase que esta sociedad sigue considerando un derecho sacrosanto, poniéndole la pata encima a cuanta persona se me cruzase, como lo han hecho y siguen haciendo quienes conocí como 'compañeros de colegio'. 

Pero no, otra cosa ocurrió, algo quizás más problemático. Contra todo pronóstico, el pueblo no se rindió, no se humilló, pero fue acribillado y estuvo al borde de la desesperación. Persistió, persiste todavía. Ni la tortura ni el embeleso del consumo ni la justicia en la medida de lo posible ni el gobierno de excelencia han podido domesticar esa potencia furibunda y creadora, el torbellino que nos tiene colgados en una cordillera hostil. Han matado a Allende y tantxs más, pero quien ha muerto sólo sobrevivirá realmente si es que la lucha continúa. Se nos ha transmitido una tarea imposible, pero necesaria, la tarea de un pueblo capaz de soportar las peores violencias, pero que cada tanto muestra que no ha sido eliminado y que vuelve a ponerse de pie. Estamos siempre en el preludio, en el momento de la lucha anterior a toda definición. Venceremos. Vencerán.

Friday, 6 September 2013

Cantidades

Ocho años de 'escritura' ininterrumpida. Gracias a esa continuidad puedo caer en cuenta del carácter, muchas veces brusco e insospechado, de los cambios. ¿Valdría la pena recopilar todo lo que aquí se ha depositado? Hay momentos en que ya no reconozco las letras, en que los colores me avergüenzan, las respuestas son muy torpes y preferiría nunca haber arrojado tal o cual frase al negro que, de un largo tiempo a esta parte, aloja los textos. Se me demoran los cambios. No obstante las frecuencias irregulares, hago el esfuerzo de aparecerme acá al menos una vez al mes; dejar de hacerlo sería renunciar a mi propia vida, aun si es que nadie más lee este blog (de seguro, nadie le responde ni le pelea). Será triste el final.

Wednesday, 4 September 2013

A la Unidad Popular tampoco se le apagaron las luces.

Wednesday, 21 August 2013

(De Arguedas)

"A mi lado el Inca está, cuando llegamos a la mar alto. Atahualpa nu'está muerto, dices al Tinocucha, o al Teódulo, a cualquier que como a sonso, pero como vivio, garrapata del Capital, ti'ha mandado. El Inca a mi lado, más cuando en mi frente siento el bulla profondo del anchoveta. ¡Ahistá el Inca, a mi lado, tranquilo, como bulto, altazo, sen color! Hey ido a Cajamarca a ver donde dicen lo habían matado. Baños del Inca que dicen, ahí mey bañado. En todo valle Cajamarca cuerpoalma del Inca está, en el barranco cerro El Dorado tamién al mar resondra. El capital se va rendir, con el tempo, paisanito, pobrecito. ¡Anda, vete!". 

Tuesday, 20 August 2013

(De Elfriede Jelinek)

¿Qué empezar, entonces?  No tiene sentido empezar algo, porque usted ya ha terminado todo. Eso no tiene ningún sentido. No, tampoco puede escaparse de su aflicción, no hacia un columpio ni hacia la tierra-noche, la noche viene de por sí, por eso no puede usted hacer nada contra ello, por eso usted no puede hacer nada en absoluto. No tenemos nada en contra de que usted haga nada. Ya ha hecho todo lo que era posible, y los cadáveres de sus amados cubren el suelo, que ya no le pertenece, la casita, casi lista, será rematada, el departamento propio vendido, ya no está ahí para vivir dentro de él; baje ahora de su alta montura, ya no debe quedarse más arriba, es suficiente, bájese, de otro modo le hacemos piernas, y si usted tiene piernas, ya no necesita la gran montura. Entonces, puede usted caminar por sí solo, aunque no sepa bien hacia dónde. ¿No sabe hacia dónde? Pues camine derecho hacia el vientre de la tierra desde donde vino - eso puede tener usted a causa de nosotros. Eso puede tomar; si no encuentra oro o gas o petróleo. Ahí puede usted, entonces, entrar y sacarlo, además encuentra algo. Ahí no molesta a nadie. Ahí no molesta a los tesoros del suelo. Pero si ellos están más abajo, los tesoros, petróleo, gas, electricidad, luz, átomo, canales de flores, inodoros, entonces a usted ya no le pertenece la tierra bajo nuestro suelo, entonces ya no le pertene la suciedad bajo las uñas, entonces ya no le pertenece nada, nada más, nada más. Nada más en lo absoluto. Nada.

Monday, 19 August 2013

"Fuego en el fuego": ¿volver al realismo?

Hace un par de días terminé de leer "Fuego en el fuego" (de Felipe S. Vega-Leiva), texto de factura inusual por varios motivos. Pero antes de hacer las precisiones sobre qué hay de infrecuente en él, cabría hacer -al menos- una revelación. En la medida que existe una experiencia de 'espacios de militancia compartida' entre el autor y yo mismo, no puedo eludir una compulsión de complicidad; si creo tener algo que decir, no es desde la crítica desinteresada. (Aquí la escritura siempre es puntada con hilo). 

De seguro, lo que más me llama la atención de "Fuego en el fuego" es su formato. Siguiendo una cronología estricta, que se desenvuelve entre agosto de 2011 y septiembre de 2012, el relato adoptó la forma de un folletín (o novela por entregas, si quisiéramos usar la expresión más rigorista) que, a su modo, enmarca la atmósfera creada por el texto. Vale decir, las condiciones de aparición de "Fuego en el fuego", su desenvolvimiento literal, prefiguran las claves de lectura que parecen más apropiadas. Cada uno de los cinco capítulos toma por título una consigna de protesta. Frases sueltas que nos resultan habituales -me lo resultan, al menos- y que apelan a un substrato común de vivencias. Es, finalmente, una literatura que se hace desde la acción política. 

No me interesa abundar en los detalles mismos de la trama. Para estos efectos, podría bastar -pero esto es inflingirle un daño a parte del texto, y lo sé- con decir que se trata de una actualización de la Bildungsroman, en clave de mixtura. Lo que se mezcla aquí, con el ojo puesto en Pedro Paulo Silva Silva, es la formación de una conciencia estudiantil a la vez que sexual; el aparecer en escena de un sujeto que dibuja el tránsito entre lo apolítico y lo reivindicativo en su doble estatuto. Y es ya con este gesto que empiezan a borbotear las preguntas más inquietantes. 

¿Por qué recurrir, en un momento histórico-literario como el presente, a esta forma literaria, al parecer agotada ya a mediados del siglo XX? ¿Qué explica una opción como el realismo narrativo más sencillo (en el sentido del término que lo opone a 'afectado', 'recargado') si es que se encuentra disponible un repertorio tan amplio de experimentos escriturales de los cuales se podría armar un pastiche más 'ondero'? Lo cierto es que "Fuego en el fuego" hace sólo leves guiños a la soltura de la palabra, y mucho más en el sentido de la adjetivación lemebel-esca ("la curiosa mano adolescente y enyegüecida", "la tiranía masculina y milica") que en los quiebres narrativos o en la fragmentación del relato. 

Aquí, en la visible inactualidad de "Fuego en el fuego", se manifiesta la clave que creo ver en su formato. Si se rehúye del vanguardismo narrativo, ello bien puede responder a algo más que una cuestión de pericia escritural -que, por lo demás, no me encuentro en condiciones de juzgar-. ¿Arcaísmo? De seguro. El tono del texto no está de moda, sino todo lo contrario. Apela a materiales desgastados y busca construir, desde ahí, un relato que ofrezca la posibilidad de pensarse como parte de una historia entrecruzada y violenta. Trayecto que hemos dibujado, desde muy distintas posiciones, un número considerable de compañerxs. Camino difícil y aún inacabado, este proceso de formación de una colectividad mayor -cuyo nombre y destino siguen inciertos- no logra ser expresado del todo en las volteretas 'neo' y 'post' que han significado el salto a la fama (pero esto es algo debatible, si es que miramos con sólo un mínimo de criticismo la escuálida condición de nuestro campo literario) de una pandilla juvenil de disidentes con ganas de cámara al costo que sea. 

En efecto, "Fuego en el fuego" no podría ser lo que es si recurriera a esos códigos: literatura para lxs amigxs y lxs compañerxs, ese esfuerzo solidario por decirnos algo, por armarse un lugar en el mundo con los pedazos desgalgados del lenguaje post-dictatorial. Puede ser osado -pero alguien dijo una vez que en Latinoamérica la crítica tiene que ser un riesgo mortal-, pero me parece que, con toda su modestia, con su renuncia discreta a la ampulosidad verborreica y al farandulismo escandaloso, "Fuego en el fuego" resulta un aporte a la construcción de una cultura de la disidencia sexual. Llegará el momento de los balances, por ahora corresponde dar todos los tumbos (escriturales, musicales, visuales) que sean necesarios. Y si ello implica volver sobre las formas desahuciadas, habría que preguntarse quién ha firmado el certificado de defunción y si es que los beneficios que de ello se obtienen van asociados al no-poder-decir. Cierto: la literatura militante nunca debiera bastarse con la militancia -debe aspirar, en el núcleo de su militancia, a ser la mejor literatura que le cabe-, pero en este momento histórico la urgencia, creo, pasa por darle un inicio a esa escritura con los materiales que nos permitan volver a mirar y a leer. Apuesto, entonces, por la complicidad de lo que está pasado de moda, por la capacidad liberadora de este reciclaje solidario.

Saturday, 17 August 2013

Estar a destiempo. O no hallarse, que es lo mismo. Caer en cuenta de que no se está en el mismo sitio, de que el lugar en el que me encuentro me resulta distante por su misma inmediatez. Manifiesta la imposibilidad de llegar en el momento justo, ese venir siempre-demasiado-tarde (exceso subrayado, demora que amplifica la torpeza de lo infamiliar). Mi edad se me vuelve hostil, no puedo habitar sin hacer un esfuerzo notorio; en eso consiste el patetismo, esforzarse de más. 

Monday, 12 August 2013

(De Stella Díaz Varín)

            Si alguien se atreviera
A llegar hasta mi puerta
La certidumbre
Rompería en sollozos 
Y ya no vendría nadie
Nadie desde el pasado.

Monday, 5 August 2013

(De Kracauer)

"Como Orfeo, el historiador debe descender a las regiones inferiores para devolver los muertos a la vida. ¿Cuán lejos irán ellos detrás de sus encantamientos y evocaciones? Están perdidos para él cuando, emergiendo de nuevo a la luz del presente, el historiador gira por miedo a perderlos. Pero, ¿acaso no toma por primera vez posesión de ellos en este preciso momento: el momento en que parten para siempre, desapareciendo en una historia de su propia creación?". 

Saturday, 3 August 2013

(De Nadia Prado)

El rincón
desierto
del sonido
escribe
la mano
la carne 
la lección
de antes

Thursday, 1 August 2013

En este momento cualquier contacto con el cuerpo humano -aun con el mío propio- me significaría la destrucción.

Tuesday, 30 July 2013

Una grieta

Mucho todavía sin escurrir -por el contrario, casi todo sigue en una solidez ingrávida-, ¿estaré dando algún paso hacia el absurdo que pueda descolocarme o, al menos, sacarme un tanto de aquí? Logro apenas desandar un nombre manteniendo la huella, con la esperanza pudorosa de retener los más recuerdos que quepan en mis manos. Con miedo paso encima de otras espaldas, quizás aceleren la deglución del camino en migajas (o mi propia podredumbre se desate a destiempo). Con miedo sortear el acantilado que media entre yo y mi pantalla.

Monday, 22 July 2013

De Sor Juana

¿Qué dolor hay en la ausencia, sino una carencia de la vista de lo que se ama?

Tuesday, 16 July 2013

(de Soledad Fariña)

NADIE ESCRIBE MI CUERPO

           se lamentan las uñas

desperdigadas lloran manos
dedos de los pies tiernos como pétalos

Cantan los labios húmedos en boqueo
de peces



           mi ánima                  mi esencia


y vuelven las hilachas
a juntarse en recuerdos
por la boca entreabierta

Sunday, 14 July 2013

Abortodo

Estamos ya en el punto que bordea lo irracional, el absurdo de un presidente que se considera apto para asignar certificados de 'madurez' a una chica de 11 años (pero a sostener de la forma más enfática que una toma es incompatible con la democracia y que la detención por sospecha bien debiera volver a las calles). La cuestión de si la decisión de tener una guagua producto de violaciones reiteradas es o no legítima pierde todo sentido si es que atendemos a un cuadro mayor, que exceda -precisamente por tomarlas más en consideración, con todo el detallismo que la excepcionalidad demanda- las peculiaridades del caso de Belén, el cuerpo en disputa de una semana a esta parte. Resulta urgente escapar la polaridad que convenientemente se instala para justificar la prohibición de abortar: pro-vida v/s pro-elección. A nadie se le ha pasado por la cabeza llegar con una aspiradora o con un gancho de ropa en la mitad de la noche y amarrar a Belén en un quirófano con una bolsa en la cabeza para dejarla tirada en su pieza después de terminar el procedimiento (una inversión casi completa del abuso de su padrastro, pero sin la repetición constante). 

El derecho a un aborto libre, seguro y gratuito (llega a dar algo de risa la similtud con la consigna estudiantil, pero eso no debiera conducirnos a pensar que la solidaridad de las demandas será automática, pues, a pesar de su vínculo profundo, la dominación que se ejerce mediante el sistema educativo -en su precarización, en su rol como reproductor de la opresión- no determina la dominación hetero-patriarcal que la ilegalidad del aborto significa; antes bien, se entrecruzan a un punto tal que el proceso histórico de la violencia sobre los cuerpos de las mujeres reclama una reivindicación singular e ineludible, cuya vectorización por medio de las demandas estudiantiles releva la necesidad de construir frentes de lucha que integren las contradicciones de la totalidad social) es, hoy más que nunca, una disputa por el ejercicio de una forma de derechos que está en oposición a la lógica común de libertades negativas. Ya no basta con justificar una protección de la privacidad (el núcleo duro de la despenalización gringa del aborto en Roe v. Wade), sino afirmar un acto colectivo de soberanía sobre los cuerpos históricamente sometidos a la maternidad obligatoria. Que ello tiene hoy -como ha tenido antes, pero quizás, en este momento, con más pregnancia debido al carácter rapiñezco de nuestro lumpencapitalismo- un componente de clase resulta no tanto evidente como interpelador. Quienes nos declaramos 'en lucha' contamos hoy con pocas opciones frente a un acto de violencia de esta índole. Una solución como el mal llamado aborto terapéutico pretende sólo dejar conciencias a medio calmar y frenar el escándalo. Aceptarlo como 'lo que permiten las condiciones' es darle un portazo en la cara a lo que constituye un piso mínimo de vida digna. Es sacarle las púas a los silicios y dejarlos sólo un poco menos apretados, pero dejándoles un lustre suficiente como para que duren otro siglo.

Thursday, 4 July 2013

Respirar un ritmo

Miedo a flotar boca abajo, ahogarse en la extensión que descontrola, como todo lo que trago en el agua. Zambullido, inmerso, en una dirección menos cierta y sometido. Bajo el agua se escucha obstruída la voz, cual silueta que se desdibuja también en la superficie. 

Thursday, 27 June 2013

Enfriarse los pies de no poder escribir.

Sunday, 16 June 2013

al corazón penetro
imitando
el gemido del viento en la alta cumbre
(qué escucha mi ojo de agua)

ha quedado otro tiempo atrapado
en mi tiempo dice mi sobra
con su visión de pez

Soledad Fariña, pac pac pec pec

Saturday, 15 June 2013

"Cuando un chico de catorce o quince descubre que está más dado a la introspección y a la conciencia de sí mismo que otros chicos de su edad, fácilmente cae en el error de creer que eso se debe a que es más maduro que ellos. Esta fue ciertamente una equivocación en mi caso. Más bien, fue porque otros chicos no tenían tal necesidad de entenderse como yo la tenía: podían ser sus yos naturales, mientras que yo debía interpretar un papel, un hecho que habría de requerir comprensión y estudio considerables. Así que no fue mi madurez, sino mi sentido de malestar, mi incertidumbre, lo que me estaba forzando a ganar control sobre mi conciencia. Porque dicha conciencia era simplemente un peldaño hacia la aberración, y mi pensamiento presente no era nada sino incierta y descuidada conjetura".
Yukio Mishima.

Thursday, 13 June 2013

Gewalt

¿Cómo se hace para decir algo, para hablar de lo que sea, sabiendo de la represión de hoy, de la violencia desbocada -esa animalidad cruda e incomprensible-, del ultrajamiento de tantos espacios, cómo se escribe y conversa sin caer en la frivolidad, sin correr el riesgo de sonar superficial? Y si sabemos, como venimos sabiendo hace ya harto tiempo, que esta no es la excepción, ¿qué respuesta le encontramos a la rabia recurrente, a esa que no cómo irse porque el pisoteo no se termina? ¿No ha llegado a resultar superflua la indignación? ¿Estamos ya en ese punto en que la vulnerabilidad y la exposición permanentes son cosa que no soprende ni atemoriza ni nada por el estilo?

Retorno

En algún momento 'se recupera el ritmo', y los espacimientos (¿silencios?) empiezan a hacerse más infrecuentes. Aquí tengo un espacio para el monólogo, para jugar a que hablo en voz alta y nadie me está mirando. Pero aun en esas circunstancias permanece un pudor, un saber que siempre estaré yo viéndome a mí mismo hablando como si estuviera solo, y entonces pienso en callar. De otra forma la escritura, entonces, en otro tono todavía más menor, todavía más sigiloso, todavía más camuflado.

Monday, 27 May 2013

¿Es acaso sólo digna de ser vivida aquella vida en la que se es echado de menos?

Sunday, 26 May 2013

Moverse

Maletas armadas, pero nunca está todo listo. La revisión más meticulosa no podría evitar que algo se quede a un lado u otro de la frontera. El tiempo de salida se prolonga hasta el infinito mientras no se realice el embarque, y el retorno posible flota como espejismo mientras se está fuera (está ahí, pero sólo por un asunto de perspectiva). 

Monday, 20 May 2013

Lecturas, por aquí y por allá

Más leo "para la tesis", y más se me sugieren las derivas. ¿Cuánto de las especulaciones al margen cabe en una nota al pie, aun en la más meticulosa? Por ejemplo, McLuhan y los medios. Lúcido y a la vez demasiado entusiasta. Había que pelear con McLuhan, hay que pelear con él todavía, pero no contra él. Esa operación descartaría todas las afirmaciones extravagantes, y con eso estaríamos obligados a perder lo que McLuhan no se dio cuenta que estaba diciendo. Al mismo tiempo, otra pregunta: ¿cómo lo hace la escritura para escrutar en lo contemporáneo, en lo que aún no cristaliza, en aquello cuya comprensión siempre resulta inacabada, por encontrarse en sí incabado su propio proceso? No sé si escribir sea entonces un microscopio, un lente que nos permite ver con más nitidez lo que al ojo desnudo se le escapa; si será tal vez el reflejo flotante en el agua que abriría la puerta a la adivinación, ese mirar en el espacio donde ningún instrumento focaliza, pues sobre la imagen acontece el colapso de toda temporalidad. O quizás al escribir se produzca una observación cuya similitud con la vista cotidiana sea tal que no haya otra reacción que el pavor: la escritura nos ha capturado.

Saturday, 18 May 2013

Diluvianos

Este el momento en que todos nos encontramos en el mismo centro de la tormenta. Con la descarga lluviosa se dibuja el perfil de las nubes que, nocturnas, aparecen confundidas en una misma masa indiferenciada. Cada relámpago produce un contraluz, desarma la unidad confusa, amenaza con el ruido al instituir la identidad fugaz de la nube. Y sin embargo, parecemos ignorar que toda esta rabia no es sino el resultado de la disolución abrupta de un agua precipitándose en cortinas impenetrables, mezclando todas sus configuraciones físicas hasta el agotamiento final. Una tormenta desatada en la que el agua se ve forzada a manifestar su multiplicidad, a encarnarse tortuosamente en todas sus formas.

Saturday, 11 May 2013

Tener el cuerpo cortado, o no hallarse en el propio cuerpo. No por la 'desadecuación ontológica' entre soma y psyche, sino por las limitaciones del cuerpo en estado de enfermedad. Es un tipo de desbarajuste que está completamente alejado de la cadena semántica del enfermo-abyecto, o enfermo-excluído. Cuando se tiene así el cuerpo, nada más lejano que Foucault o la cháchara del poder clínico.

Wednesday, 1 May 2013

Si la reconstrucción de algo asi como el tejido social es una tarea todavía pendiente, ello se debe a la constatación insoslayable de que no contamos con forma alguna de hacer frente a la deshumanización brutal que constituye nuestra vida cotidiana. Abdicar la solidaridad inmediata, el lazo concreto, perpetúa y agrava esa deshumanización.

Tuesday, 23 April 2013

Materias

Escribir la materia: he ahí el desafío de toda una vida. Precisamente poner a la materia en la máxima transitividad posible respecto de la escritura, escamotearle las mediaciones del "escribir sobre" o "escribir con", pues contactar a una con la otra es ya formular de otro modo la imposibilidad de un contacto directo. Quien a esa tarea se arroja asume un cierto sometimiento, la pasividad gozosa del responder a la ley del material, a la maleabilidad limitada del medio o superficie. Se trata de la confrontación constante con aquel soporte escurridizo, testarudo, obsecuente, substraído de la aquiescencia de un bloque desmontable. Y sin embargo, no toda materia habla de forma elocuente, no siempre dicta los pasos a seguir; antes bien, puede ser una lengua de susurros la que más claramente guíe los trazos, y no habría cómo adivinar quién habla por/con quién. 

Tuesday, 16 April 2013

Narcissus

Yo logro entender, creo que tiene todo el sentido, que es, por decir lo menos, 'feo' darle connotación moralista a las acciones políticas. Lo logro entender, y las más de las veces lo comparto. Pero hay momentos en que no puedo sino pensar que es perniciosa la cantidad de autocomplacencia que está dando vueltas. Perniciosa porque no le entran balas, porque no se deja poner en cuestión, porque no se pone a sí misma en cuestión. Porque toda crítica se retruca con algún comentario irónico, acompañado de la mueca de rigor. 'Soy más astutx que tú', ese es el dictum. Me da entre rabia y asco ese elitismo de los márgenes, de lo subversivo, de lo crítico, de lo antisistémico, de lo provocador, de lo combativo.

No tendremos muchas más alternativas por el momento que seguir, de alguna forma, y esquivar la autocomplacencia, como mejor se pueda.

Monday, 15 April 2013

Muerdo esta manzana con toda la alevosía que me cabe, sólo por la esperanza que las palabras se me pongan más ácidas.

Plural mayestático

Nuestro problema es decir constantemente nosotros y no admitir que eso es una pura extensión del yo, una colectividad tramposa porque sólo piensa lo similar en su pureza. 

Thursday, 11 April 2013

Que sigamos en las calles todavía es el mayor desafío a nuestra responsabilidad.

Tuesday, 9 April 2013

Cita

"El lápiz sobre el papel (antes de tocarlo, tocándolo), la tecla que agita las aguas de la pantalla, la punta seca, el ácido, remueven lo que ya está allí y se resiste, resiste en la propia mano y en la materia, pero insiste en existir, como un algo orgánico que busca forma".
- GSC.

Saturday, 30 March 2013

Notas para una discusión de clase, feminismo y disidencia sexual

Debo comenzar con una digresión (pero difícilmente puede juzgarse como tal una digresión que se instala antes de haber fijado una ruta). En las breves pero lúcidas páginas iniciales de La formación de la clase obrera inglesa EP Thompson es enfático en señalar las relaciones entre experiencia y conciencia de clase. Lección más importante: no podemos desligar las 'relaciones objetivas socialmente determinadas' de las vías en que esas relaciones se procesas, de las formas en que 'lo dado' deja de ser tal y comienza a ser parte del mundo significativo. Todo esto viene a señalar una premisa que Thompson no descubrió, pero que sí ayudó a reinstalar en el seno de la discplina historiográfica y del marxismo: la clase sólo existe en la medida que se construye a sí misma de forma relacional respecto de la formación de otras clases. (Que esto ya se encontraba en las anotaciones de Marx en El 18 de Brumario... puede argumentarse más o menos convincentemente, y no estoy ahora en disposición de tomar al respecto partido; más me interesa subrayar la claridad con la que Thompson nos recuerda un punto asaz obvio, pero como toda obviedad tiene el talento de ocultarse si es que no se la considera lo suficiente). Partir, entonces, de la clase, no como un dato, sino como una pregunta cuyo esclarecimiento es ya parte de su propio proceso histórico. 

Comienzo. Recientemente (casi ayer) apareció un artículo de Joaquín Romero, compañero de La Alzada, sobre disidencia sexual y acción política. Dispensando del examen de las apreciaciones más ostensiblemente dirigidas al campo libertario, me interesa esbozar un argumento que espero contribuya al debate. La intuición que querría desempacar es la siguiente: la afirmación de que es necesaria la inserción política de la disidencia sexual dentro del horizonte de la superación de la sociedad de clases (sostener, por ende, que es menester un vínculo entre la construcción de poder popular –un término que empaqueta dimensiones que ameritan su propia discusión y la transformación de la sexualidad) nos otorga sólo una parte de la ecuación, y puede que ni siquiera la parte cuyo esclarecimiento sea el que más necesitamos, sin perjuicio de los aciertos que esta afirmación pueda tener (y que, de hecho, tiene).

Pero hay una incompletitud en la intuición anterior. ¿Cuál es/son/sería-n esa/s otra/s parte/s de la ecuacióin que no estamos viendo? Taquigráficamente: la formación de conciencia de clase. Que este es un problema cuya entidad y consecuencias exceden los límites de la política sexual me parece fuera de discusión, y me quedaré en apuntar una o dos cosas más acá de esos límites. Me temo que aun hoy sólo tenemos un conocimiento de la construcción de conciencia clasista que replica el mismo estado actual de despliegue de la clase trabajadora: vocabularios inciertos, dispersión, intereses contrapuestos y articulación fragmentada, discontinua. Dolora constatación en que los contornos de la cosa parecen calcarse en aquellos del conocimiento de la cosa. 

Si hemos de apostar por la inserción de la disidencia sexual en las luchas de campo popular por liberarse, con todo lo complejo que esto es, no podemos escamotear una cuestión de orden estratégico: la inserción factual o eventual que les disidentes sexuales tenemos en aquellos sitios, instituciones, acontecimientos e instancias organizativas en las que nuestra experiencia múltiple del mundo se procesa. Y creo que aquí el panorama es menos alentador de lo que el artículo de Joaquín Romero parece querer sugerir. Porque si concedemos que es en la educación formal en donde hoy más fuerte se produce algo así como la conciencia de clase, entonces existe un segmento importante de les nuestres que están de facto fuera de esos circuitos. Les trans no han sido invitades al baile, y esa es sólo una muestra –limitada pero acuciante de las complicaciones. Un segundo escollo es el hecho de que, aun quienes participan de las instancias de despliegue y construcción de conciencia clasista, lo hacen en su mayoría de forma solapada, con desconfianza o desinterés. 

Lo cierto es que la violencia simbólica y física –tan presente en la propia clase trabajadora como producto y testimonio de sus sistemática dominación la que, a mi juicio, produce una recusación de la adscripción clasista. El goce de la propia sexualidad aparece contrapuesto a ese mundo (que desde una perspectiva revolucionaria aparece como condición de posibilidad de un proyecto emancipatorio general), dislocado de él y ubicado en el consumo, la música pop, la frivolidad y la socialización endogámica/ghettoizada o bien dispuesta a ocultar la ostensibilidad del deseo. Aquí se signa, también, la tragedia tan propia de un segmento  generacional que es el que hoy nos encontramos esparcidos por la lucha estudiantil, aquella del asumir como propia y cercana a una fracción de la industria cultural primermundista como estrategia de refugio, de búsqueda de un sitio desde donde habitar una cierta melancolía que –indirecta y refractada remitía y remite al despojo que expresaron en su momento bandas como New Order, The Smiths, Pulp o Radiohead, sólo por dar algunas pistas y no hacer una lista tan injusta como incompleta. Que hoy esta tragedia y esta dislocación tenga sus coordenadas en otras latitudes (a veces, más acá hacia el sur) es más un cambio de accidente que de substancia, pues el desgarro sigue siendo, en general, el mismo: el no hallarse –cuando mucho, no hallarse del todo en el conjunto de experiencias que conforman el proceso de constitución misma de la clase trabajadora, mundo popular o como quiera llamársele.

En definitiva, no es tan fácil ni tan clara la inserción que se busca y se necesita. Sin una visión de cómo construir (e intervenir en) los mecanismos de formación de conciencia de clases, nos quedaremos con las manos vacías. Tal y como están las cosas, quienes nos hemos unido a la lucha en una perspectiva que el mundo libertario (¡o aun la izquierda!) pueda considerar afín no dejaremos de ser algunes, meras individualidad sólo casualmente aglutinadas. Aquí el análisis político se revela a sí mismo en una operación cuya etimología se metaforiza, pues implica reconstruir lo actual restituyéndole la dispersión que lo compone,  para efectuar recién en ese instante la alquimia de las preguntas (y las respuestas).

Friday, 29 March 2013

29.03

¿Coincidencia en las pasiones? Hoy se alinean los asesinatos de los hermanos Vergara Toledo y de Nattino, Guerrero y Parada. Acaso se dramatiza más en este fin de semana 'santo', porque son el cuerpo místico que a muchos nos da la unión más allá de la cercanía terrenal; son el cuerpo que se levantará infinitamente tras esa primera caída (porque ya esa caída fue un levantamiento).

Sunday, 17 March 2013

De 'Adiós a mamá'.

"¿Por qué tienes que mirar a la gente de esa manera como si ellos tuvieran la culpa de algo? Trata de confundirte entre ellos, de hablar y moverte como ellos, de olvidar y ser ellos, y si no puedes, óyeme, disfruta de tu soledad, la nostalgia también puede ser una especie de consuelo, un dolor dulce, una forma de ver las cosas y hasta de disfrutarlas".

"Oye: la nostalgia también puede ser una especia de consuelo, un dolor dulce, una forma de ver las cosas y hasta disfrutarlas. Nuestro triunfo está en resistir. Nuestra venganza está en sobrevivirnos"

- Reinaldo Arenas

Sunday, 10 March 2013

De Kafka

Ich schreibe anders als ich rede, ich rede anders als ich denke, ich denke anders als ich denken soll und so geht es weiter bis ins tiefste Dunkel

"Escribo distinto de como hablo, hablo distinto de como pienso, pienso distinto de como debo pensar y así continúa hasta la más profunda obscuridad".

Thursday, 7 March 2013

Palabra aprendida hoy: inmarcesible.

Tuesday, 5 March 2013

Muerte de Chávez

Chávez, al igual que Castro (guardando, aun cuando sea imposible, las diferencias) confronta a las muchas izquierdas con el problema más difícil: llegado el momento, la política no es otra cosa que ensuciarse, y no hay revolución que pueda intentar triunfar -que a veces, en Latinoamérica, no es otra cosa que sobrevivir- sin mancharse las manos.

Sunday, 3 March 2013

Quien muere en tortura (in memoriam Daniel Zamudio et al.)

(Parece oportunista sumarse a los textos que se han publicado desde ayer, pero hay una diferencia entre los imperativos éticos y el oportunismo. Callar, a veces, es la peor forma de volver a perpetrar el crimen, aun si se siente que la palabra no ha dado en el blanco)

Quien muere en tortura no muere para siempre. O, lo que es casi lo mismo, no termina nunca de morir. La tortura juega a una partida perversa: hacer parecer que la muerte no llegará nunca toda vez que prolonga para siempre el instante del dolor. Simultáneamente, quien muere en tortura no muere mientras la tortura siga existiendo. "No hay en el mundo un pobre tipo linchado, un pobre hombre torturado, en quien no sea yo asesinado y humillado". 

Si algo me llama la atención de las reflexiones sobre la muerte de Daniel Zamudio es la lucidez que portan. No sólo porque hagan una crítica a la Ley Anti-discriminación y sus carencias (que saltan a la vista y que parecen tan burdas que se siente uno por un momento tentado de no tener que glosarlas, sólo para constatar un segundo después que a ninguno de los políticos lagrimeros que la promulgó le parece en lo absoluto relevante o justificado el pensar dos veces antes de redactar una ley que significa un paso para adelante y dos para atrás), sino porque destacan que el dolor que sentimos como lesbianas, trans, colas y no-heterosexuales en general es un dolor -y una rabia- que excede con mucho la figura de Zamudio. El legado de esta muerte en tortura es precisamente que nadie ha dejado de morir y nadie ha dejado de dolerse por el hecho de que un pedazo de papel haya sido mediáticamente bautizado con un nombre que portaba ya una historia infame. Contra todo optimismo, seguimos cargando con muertes ininteligibles.

Acaso lo más triste sea constatar que, para algunos, es todavía necesario fundar la comunidad sobre la sangre derramada. Los cadáveres sirven para recordar, pero el recuerdo de unos escribe la memoria borrando con el codo la muertes de otres. Me da miedo pensar que vaya a ocurrir algo que ya está pasando: los mártires buenos son blanquitos, lindos y gay. El resto, a morderse la lengua, a ubicarse, a no ser faltas de respeto. 

Pero no, la sangre ni lava ni cura la herida; tampoco evita que las cicatrices se borren. En este país aprendimos demasiado bien la lección del olvido. Y sin embargo, cuando menos lo esperemos, algo o alguien hablará por nosotres, alguien reclamará como exlcusivo el recuerdo de Zamudio, y entonces tendremos que replicar: "quien muere en tortura no muere para siempre". Habrá que negarse a la propiedad privada de los muertos, y no para colectivizar eso que es inexpropiable en la muerte de cada uno, sino para hacer común el dolor y la rabia que no porta nombre alguno; la impersonalidad de esta muerte contra toda justicia. La frase "todos somos Daniel Zamudio" sólo tendrá sentido si asumimos esta deuda y esta responsabilidad, si pensamos "todos podremos ser Daniel Zamudio", y, sobre todo, como ya se dice por ahí, si asumimos también la frase "todos matamos a Daniel Zamudio".

"QUIEN MUERE EN TORTURA
NO TIENE SINO DOS CAMINOS
1. insepulto estar en todas partes o
2. canjear su casa por una foto"
(Eugenio Dittborn)

Monday, 11 February 2013

"Una noticia de muerte" Walter Benjamin

Me gusta haber tenido cinco años. Una noche, mientras estaba en la cama, apareció mi padre. Vino a decirme buenas noches. Fue, quizás, medio en contra de su voluntad que me dio la noticia de la muerte de un primo. Había sido un hombre mayor, con el que estaba poco familiarizado. Mi padre cubrió la noticia con detalles. No comprendí todo de su relato. En lugar de eso, en esa noche me impresioné de mi habitación, como si hubiese sabido que algún día iba a tener que volver a estarlo. Había madurado hace tiempo cuando escuché que el primo había muerto de sífilis. Mi padre había entrado para no estar solo. Visitaba, sin embargo, mi cuarto, no a mí. Ambos estaban sin necesidad de un confidente.

Thursday, 31 January 2013

Yo realmente ignoro si es que alguien lee este blog, pero me gusta que persista sin mayores cambios. Puede que sea una de las poquísimas cosas con las que he sido constante -hasta majadero-. Algo hay de seductor en este detritus que son los posts acumulados en la arqueología del ciberespacio.

Monday, 7 January 2013

Sueños de la razón

Nuestro Facundo se escribe como la barbarie de los civilizados. Y no se mata a los hombres impunemente y las ideas se quedaron a medio camino en su pretendida inmortalidad. Hay ideas que ahora nos están haciendo el genocidio.

Friday, 4 January 2013

Mano-tinta

Resistir por medio de los aracaísmo, "la pasión por estarout". Parece que eso es el escribir a mano-tinta. Un gesto que reconoce, ya no es proceso de su obsolescencia, su devenir hacia lo superado, sino su inadecuación con la contemporaneidad como algoya acontecido. Resulta inevitable no verse atrapado, de manera refractada, en esta disonancia técnica. El 'deterioro', el 'estar-pasado-de-moda' de este mecanismo es también -o, hay que decirlo, es especialmente- la obsolescencia de la escritura que en la tinta se plasma. 

Si la escritura no es capaz (¿todavía?) de escapar a las tensiones constitutivas de todo sistema de inscripción y registro, queda por hacerse aún la pregunta por la manera particular en que se injerta la escritura manual en aquella polaridad del registro: la temporalidad inmediata de lo acontecido, que, por el hecho mismo de acontecer se transforma en pasado; y la apertura forzada por el registro, que arroja lo registrado hacia el futuro. Nada asegura continuidad alguna entre la cristaliazción de lo ocurrido -su 'fosilización'- y la dinamización -incierta- de lo que se transmite. ¿Cómo ha acogido la escritura-tinta esta tensión? ¿Es posible llegar a pensar que lo ha hecho con las mismas características desde que la escritura discurre por el planeta en sus más variados tintes y papeles?

Dentro de tal escenario, adscribir un carácter de suyo residual al escribir manualmente implicaría traicionar la historicidad inserta en el centro mismo de la tecnología escrituraria, ignorar la lucha de las temporalidades que fungen como condición a la vez que como efecto de ciertas formas de conciencia (histórica).

Monday, 24 December 2012

Desubicación

No importa cuanto se nueble truene llueva, jamás habremos de estar a tono con la parafernalia navideña. Todos los diluvios no lograrán borrar la sonrisa despectiva de los camiones de Coca-Cola. (Y lo triste es que hay mucho de qué reirse, y lo sabemos, y no hacemos como si acá los pinos nos sobraran para estas cosas, cuando en realidad es para otra cosa que sobran).
Verano tempestuoso e intempestivo.

Versos

El agua devuelve
lo que no le pertenece,

Alicia Genovese, Aguas

la brisa no es el viento sobre las cosas
es algo que mueve el vacío.

Nadia Prado, [J]

Wednesday, 19 December 2012

Tan injusto como pensar que esta lluvia es un castigo sería el pensar que nos merecemos esta lluvia.

Casi verano

Esta lluvia debería llevarnos a todos. No se trata de lavar pecados, de volver a un estado anterior a toda miseria. Si de algo nos podría servir el ahogarnos ahora sería precisamente el empezar en otro lado todas las tareas que tenemos pendientes. La desadecuación que presupone esta lluvia abre una ventana dubitativa; es la ambigüedad que conlleva la palabra "tiempo" en castellano, que oscila entre clima y cronología. Hoy nos ataca un tiempo raro, un "mal tiempo" atascado entre las temporadas. ¿Podría la lluvia presagiar un clivaje, un traspaso, una alquimia?

Sunday, 9 December 2012

Sobre 'De-mente'

No se trata, en propiedad, de una obra de teatro del tipo que suela gatillar la escritura. Si me preguntan por qué hablar de De-mente y no de otra pieza en el expansivo -y muchas veces excesivamente centrífugo- panorama teatral de Santiago, pues, no sabría muy bien cómo justificarme. De alguna manera, siento todavía la obligación de hacer frente a la demanda que pide las credenciales del material; esa forma de entender la crítica en el eje de la absolución y la condena. 

Una invitación sin más formalidad que la notifiación virtual me lleva al auditórium del Liceo Lastarria a ver la obra del Grupo de Teatro. No tengo muy claro qué esperar ni qué me ha llevado acá. Hay, cierto, un ejercicio de esa solidaridad que se traduce en 'apañamiento', prestarse ropa entre personas que se ha conocido en otros espacios para cosas que exceden las tareas que llevaron al compañerismo en un primer lugar. Dicho de otro modo: no estaría aquí si no es por los chicos de Las Putas Babilónicas. 

Leída con detención, De-mente es una obra que no tendría por qué llamar mi atención más allá de este hecho al parecer tangencial, como es el motivo que me pone en condición de espectador. Pero debiera ser esa misma detención la que resaltaría los elementos cruciales y constitutivos que hacen de esta una obra que puede tener un cierto valor personal. Bruscamente, salta a la vista la tremenda rigidez de los recursos expresivos de la puesta en escena, lo que no hace sino inscribir con mayor claridad a De-mente en el lugar que se espera: teatro escolar. 

La improvisación algo tosca y el desarrollo textual de alcance débil en lo que a estructura se refiere se enmarcan en las convenciones de un género que sobre-acentúa su permeabilidad a y diálogo con los sucesos más contemporáneos. La naturaleza de sketch de la pieza hunde a De-mente en lo más hondo de la contingencia, pues el humor que aparentemente moviliza la trama debe estar por necesidad ligado al chiste de fácil comprensión, al comentario ágil y preciso. 

Por cierto, este spirito giocoso depende sin lugar a dudas de los chicos de Las Putas. Tanto la acutessa humorística como la estereotipación de los personajes me provocan risas cómplices a la vez que sugestivas. En la escenificación burlesca acontece un amariconamiento rabioso y lúdico que no puede sino ser un acto de osadía en el contexto en que ocurre. Si ello ocurre gracias a  o no obstante el hecho de que se trata de un momento ficcional -y, por tanto, si es que requiere una eventual discusión sobre el carácter y alcance de la transgresión que implica- es algo que no logro todavía elucidar. 

En el momento mismo de la función me ocurre lo siguiente: situada dentro de la obra misma, la actuación de Las Putas me devuelve la imagen de una falta. No la falta de algo cuya posesión fue efectiva, sino la negatividad punzante de lo nunca-tenido. Su presencia ahí me sugiere (¿alegóricamente?) la experiencia de un adolescente que no existió, pero cuya existencia se me vuelve un deseo angustioso por la presencia desenfada que tengo en frente. Reflexionar con profundidad sobre tal o cual aspecto estético o político de De-mente amenaza esta intuición. Entonces, violento y todo, acaso sea mejor detener un pensamiento que pone en riesgo esta fragilidad, que dejar que se apisone una experiencia en nombre de la 'crítica'.

Friday, 30 November 2012

Tiempo para

Retomar la escritura -en general y en este espacio-. No deja de asediarme el sentimiento de culpa de no-hacerme-el-tiempo. Me encuentro constantemente en un estado de falla ética por no luchar contra esa reducción del tiempo que imponen los ritmos del trabajo. Más todavía por el hecho de que no estoy sometido a esos regímenes de trabajo que obstruyen casi toda posibilidad de escape, que han diseñado las rutas de emergencia de manera tal de llevar a cualquier lugar que no sea la puesta en pausa de los ritmos cotidianos de la vida. 
Parecido me ocurre con la lectura, pero nunca a tal grado. Siempre logro encontrar un trayecto en el cual tengo la oportunidad de arrancarle unas páginas a las responsabilidades burocráticas. Que no me pase lo mismo con la escritura me intranquiliza, y el hecho de que tal desasosiego no llegue, tampoco, al punto de quitarme el sueño no deja de ubicarme en una zona incómoda. Ni tan devoto como para forzarme a la auto-disciplina ni lo suficientemente afectado como para descolocarme. 
Quizás sea una auto-percepción de insuficiencia una de las claves dentro de todo esto.

Thursday, 1 November 2012

Tendremos que aprender a hacer otra cosa con nuestra crueldad.

Sunday, 14 October 2012

No tener más alternativa que cuerpos imposibles e inexactos.

Saturday, 13 October 2012

Carecer, no de algo que se perdió que se perdió en algún momento, sino de algo que nunca se tuvo. Ver reflejada esa forma doblemente negativa de carencia en la positividad punzante de aquello que aparece como objeto de deseo a la vez que fuente de amenazas; como tentación por haber vivido un pasado inexistente y como riesgo de perder el propio pasado.

Tuesday, 9 October 2012

Disparo

¿De dónde se saca el coraje para seguir viviendo en esta indefensión? No es sólo que la muerte aceche hasta por entremedio de los calcetines, entre las teclas del computador, sobre los torniquetes del Metro. Ahora más encima se impute la necesidad de "esclarecer hechos", determinar un relato jurídicamente válido, para acreditar que seguimos igual de expuestos, sin merced alguna (porque decir que estamos "a merced de" es ya una expresión mañosa). Habrá entonces que cubrirse el rostro para que no lleguen balas, habrá que desaparecer y no vernos nunca más las caras para soñar que escapamos al peligro.

Saturday, 6 October 2012

¿Qué hace que sea tan difícil hacerse un tiempo para escribir? Estoy yendo a un taller, pero escribo menos incluso que cuando estuve de viaje. El verse consumido así es brutal. Vuelvo al país de los monstruos.

Friday, 21 September 2012

Continuidad

Los dramas de no perder jamás el hilo.

Monday, 13 August 2012

También tenemos formas de morir.

Tuesday, 24 July 2012

Una vez más, el feminismo

No fue necesario siquiera que estuviese promulgada la Ley anti-discriminación para que quedasen en evidencia sus limitaciones. Incluso quienes han seguido sosteniendo lo insostenible (que la vía legal es la única vía para hacer política sexual, que basta con catalizar la afinidad de la opinión pública para que los actores políticos institucionales de buena gana y rasgando vestiduras se sensibilicen favorablemente con las ideas de diversidad y tolerancia, sin importar cuáles sean las orientaciones políticas específicas de tales actores, &c &c) han tenido que reconocer que la ley no estaba bien diseñada, que los dos casos recientes de agresión a una chica lesbiana y a una trans no caben ni dentro de la legislación actual ni dentro de la prevista, que, un vez más, se puede ejercer impunemente la violencia sobre quienes, de una manera u otra, no calzan y no hacen parte de eso que se llama 'ser normal'. 

Lo más triste de todo es que varixs ya teníamos una noción de que esto iba a pasar; una certeza trágica de la indiferencia cruda de la violencia social frente a leyes aprobadas para la foto. No se trató nunca de un presentimiento, y eso da más rabia y más impotencia aún. Mientras tanto, veo lienzos negros y poleras naranjas. En una vereda otra -porque sería mucho decir 'opuesta', y probablemente sea este el calificativo que sus cultores más apreciarían-, la micropolítica de la interrupción, la autoproclamada puesta en crisis de las instituciones, la contaminación de los significados.

Ambas situaciones parecen manifestar una crisis de las políticas sexuales y feministas. Si la primera implica, especialmente, la ingenuidad política en las modalidades de interlocución institucional dentro del marco hegemónico actual -además de la exclusión de cuerpos que no se ajusten dentro de los parámetros del gay de clase alta, 'masculino', 'piola', 'no loca'-, la segunda da a entender un enclaustramiento presentista en los mecanismos de la política paródica conceptualista, aquella que identifica a tal manera estética y política que termina por prescindir de las preguntas crudas de la organización y la articulación con actores que no tengan dentro de su repertorio la intervención performática como estrategia de movilización.

A fin de cuentas, no sé si es que exista alguna definición del feminismo contemporáneo que no haga referencia a la política encarnada, a la experiencia como momento ineludible de la reflexión y la acción. Cierto, no sabemos todo de esa experiencia, no sabemos todo de esos cuerpos, no sabemos todo de esos deseos, de los roces y goces que nos dan. Pero tengo la convicción, pequeña y quizás no lo suficientemente valiente, de aun cuando no lo sepamos todo, esa experiencia nos sigue llamando a mover la rabia y la solidaridad. Porque ni a mí ni a mucha más gente nos basta una ley farandulera o una colecta-performance cuyos fondos quién sabe dónde van a parar. 

Creo que tenemos otras utopías feministas, con abortos gratuitos y seguros y sin miedo y sin culpa; con familias que no andan matoneando ni diceiendo cuánto es aceptable antes de arder en el fuego celestial; con calles abiertas para mostrar las tetas o no mostrarlas; con política de frente, a la cara, sin componendas ni lamidas de culo al poder. Si abandonamos las dimensiones utópicas del feminismo, no tendremos cómo mantener la esperanza dentro de este país tan cruel. Lo que me da rabia es que tanto el servilismo gay como la micropolítica sexo-disidente me dejan sin ánimos ni ganas. Cada cuerpo golpeado, cada orgasmo angustioso, necesitan toda la esperanza que estas políticas no les pueden dar.

Saturday, 21 July 2012

¿Europas?

Insospechado sabor periférico de Budapest. El que haya olores en la calle (al menos la presencia de ciertos olores) ya hace que me sienta más cerca del otro lado.

Monday, 16 July 2012

Wien

Hay muchas formas de ostentación y de lujo. Al mismo tiempo, ostentación y lujo no siempre se traducen en términos de derroche y 'chabacanería'. Para nada. En Viena la opulencia busca presentarse de manera sobria, monumental, refinada como forma pura, como ejecución de la belleza en su expresión más clásica. Eso es lo que define a la opulencia aristocrática (parece, no lo sé del todo, y puede que estas distinciones son precisamente las que buscan producir estos objetos lujosos, para diferenciarse de otras ostentaciones), y Viena es casi la ciudad aristocrática por antonomasia. O una ciudad burguesa que no mató a su aristocracia, una ciudad burguesa que nunca quiso borrar las marcas aristocráticas, una ciudad de aristocracia convertida en burguesía y/o viceversa.

Saturday, 7 July 2012

Viaje

Viena la próxima semana y siento que aquí ya ni escribo. Quizás pueda arreglar eso allá.

Monday, 2 July 2012

Viena

Tengo un alojamiento condicional y temo un poco por estar haciéndome cargo de todo sin haber entrado en colapso alguno siendo que sólo falta una semana y algo para que me vaya. Temo un poco por la plata, no sé si me alcance del todo, pero algo inventaré a partir de los fondos que no tengo.

Monday, 25 June 2012

Tesis

Una vez más en este periplo.

Wednesday, 20 June 2012

¿Qué habría de ser de nosotros en el más profundo de los infiernos?

Sunday, 17 June 2012

Relámpagos

Hoy ahora nos podemos sentir todos en el centro mismo de la tormenta. Podemos sentirnos unidos por ese ruido abrupto e interminable. Nos moja esta misma agua y el mismo rayo nos dará la muerte.

Friday, 15 June 2012

JCM

"Nuestro juicio y nuestra imaginación se sentirán siempre en retardo respecto de la totalidad del fenómeno. Por consiguiente, el mejor método para explicar y traducir nuestro tiempo es, tal vez, un método un poco periodístico y un poco cinematográfico” José Carlos Mariátegi

Wednesday, 13 June 2012

Esta lluvia es demasiado hermosa como para merezcamos ahogarnos en ella

Tuesday, 12 June 2012

Justicia-tiempo

El semestre pasado, para una clase del troncal de estudios coloniales hablamos sobre las concepciones andinas del tiempo, y cómo el futuro se pensaba en tanto repetición de lo ya sido. Justo en esa época fue la funa al homenaje a Krassnoff. América dijo algo bien cierto: en ese momento, el pasado sí se encontraba en el presente, y no sólo como recuerdo. 

Domingo, calles desiertas. Tumulto y tensión. Apenas un millar de personas (pero me da ya rabia decir "apenas un millar" porque ahí se expresa la brutalidad en que seguimos viviendo) en el teatro Caupolicán, consignas pinochetistas, desprecio por las vidas humanas y por los proyectos que quisieron creer en lo más humano de lo humano -en la posibilidad misma de lo híper-humano-, desprecio por el valor de un pueblo de intentar sacudirse décadas de humillación. Creen que somos unos malagradecidos, y no se equivocan, porque no damos las gracias a un 'regalo' así de manchado. 

Pasamos en auto por Tarapacá con San Diego y frente a mí se repite una escena que nunca he visto y que a la vez se me hace tan conocida. Pacos en moto. Muchos, decenas, no terminan de pasar, no termina de pasar la escena sacada de algún documental o de algún capítulo de "Los Ochenta" o de algún momento imaginado de jornadas de protesta. De nuevo el 4 de agosto, de nuevo el 29 de marzo. Nube de gas que oculta muy bien las figuras que deberían estar ya cansadas de tanto golpear, que ni se molestan en mover los restos de barricadas.

Esta injusticia sigue repitiéndose. Seguirá repitiéndose en cada compañerx torturadx, en cada montaje policial, en cada peñi y lamngen allanadx. El tiempo se volverá a repetir o volverá a no haber pasado nunca siempre que no lo hayamos tomado en nuestras manos para hacer que vaya a otros lugares.

Friday, 8 June 2012

Collarbones and ribcages can look so enticing...

Sunday, 3 June 2012

Errores

A veces me pillo pensando que echo de menos a la gente equivocada, o que me equivoco al no echar de menos a la gente correcta.

Montajes

El gobierno está cada día en una posición más frágil, su proyecto aparece cada vez más puesto en entredicho. No siendo suficiente el hecho de que los candidatos presidenciales ya estén acaparando pantalla -y, con ello, obligando a esfuerzo reiterados por controlar la agenda institucional-, la noticia del viernes sobre el "caso bombas" deja en evidencia la debilidad no sólo de la coalición gobernante, sino de la clase política en general. 

No soy muy dado a sumarme a las campañas de defensa y reivindicación de "presxs anti-autoritarixs", y aunque lo del "caso bombas" era a todas luces un montaje, nunca me sentí demasiado entusiasta por la causa. Las acusaciones de conspiracionismo son moneda común en la izquierda más radicalizada, al punto que nunca se puede ser demasiado escéptico con algunas historias bien disparatadas. En todo caso, parece existir una demanda moral muy maniquea a ratos de solidarizar con cuanta persona cae presa, borrando siempre las particularidades de lxs compañerxs, sin preguntar por qué tipo de política se está haciendo ahí; el apoyo debe ser irrestricto, y cualquier ajuste interno de cuentas queda siempre pendiente. 

La situación ahora es bien otra. A la prensa no le ha quedado otra que transferir las responsabilidades a un gobierno imprudente y a un fiscal desbocado (ambas cosas reales, qué duda cabe) que armaron un asunto poco creíble para cumplir e instalar una agenda de "orden y seguiridad". Obviamente su pripia responsabilidad queda elidida. Sin embargo, y sin quererlo, esta arremetida puede llegar a ser útil en deslegitimar aún más al bloque dominante, aun a riesgo de 'moralizar' la lucha. Sí, lo del "caso bombas" es ante todo una injusticia demasiado brutal, que no puede sino provocar un rechazo odioso a quienes se desvelan por instalar un estado de excepción. Pero no basta con señalar lo injusto e indignante del caso, porque esto probablemente se volverá a repetir si es que se le da al Estado la oportunidad. 

A la larga (y a la corta también) todo esto obliga a que nos preguntemos si queremos un sociedad como la que tenemos hoy, en la cual un grupo de personas se cree con la facultad de arrogarse la representación del todo social y perseguri a como dé lugar a quienes percibe como peligrosxs, sean anarquistas, trabajadorxs, estudiantes, mapuche, &c. Y si esa es la sociedad que no queremos, no basta con "dejar que las instituciones funcionen", no basta con las leyes, no basta con defender a todx aquel que pone una bomba en un cajero automático, no basta con dar respuestas parche al problema de la violencia social y política, no basta con cambiar a la coalición. A la larga y a la corta, cosas como el "caso bombas" obligan a reposicionar la pregunta por el carácter del Estado y por las condiciones de la vida en común, obligan a pensar en cómo hacer para que el poder (sea que se ejerza o que se posea, lo mismo da para estos efectos) no termine sirviendo para hacer caer a unxs presxs en las arbitrariedades de otrxs.

Friday, 25 May 2012

Polémicas

Todo parece polémica en el movimiento LGBT. A pesar de que no estoy del todo de acuerdo con sus posturas, la crítica que Víctor Hugo Robles ("el Che de los gays") le hizo a un lote de dirigentes del Movilh me parece completamente subscribible y acertada. Se trata de poco más que una grupete que tiene ínfulas de gran política pero que ha evidenciado un desprecio tácito (en el mejor de los casos) por cualquier tipo de política democrática; una patota dispuesta a hacerle el juego a la derecha, máxime cuando Rolando Jiménez se jacta de no tener "sesgo ideológico para evaluar y valorar los avances" (marzo de 2012) y manifestar que este ha sido el mejor gobierno para la "diversidad sexual". 

¿Puede unx esperarse otra cosa? Cada día más el Movilh se derechiza y otras organizaciones se van corriendo al centro. Este realineamiento político no puede ser dejado pasar. Por eso celebro el comentario de Víctor Hugo, aunque tengo la impresión de que no basta con armar boche en Twitter. Hay que entrar a disputar espacios políticos. Demostrar que detrás del Movilh y de =Iguales se esconde una política que es precisamente la que no queremos, al menos un sector de quienes nos identificamos como colas, maricas, lelas, locas, fletxs, gay, trans o como fuere. 

No la queremos porque es la misma forma de hacer política que, en otras instancias y sin identificarnos necesariamente con estas etiquetas, también hemos criticado. La venimos criticando hace rato. Lxs estudiantes no estamos para estas cosas, y tengo la impresión que otras organizaciones tampoco. No queremos una política cupular. Que la Concertación no se dé totalmente cuenta (o que no extraiga todas las consecuencias que se derivan de asumir este diagnóstico) puede ser, pero que el Movilh y los =Iguales ni siquiera acusen recibo de las sucesivas movilizaciones que el pueblo más o menos organizado ha venido desplegando en los más variados frentes, eso no hay por qué perdonarlo. No queremos una política compensatoria ni conciliadora, para eso estuvieron los noventas, y se supone que los noventas ya se acabaron. No queremos una política de acuerdos chicos, de tirarse flores a unx mismx. No queremos andar pidiendo permiso ni queremos sobarle la espalda a quienes se van a olvidar de nosotrxs apenas tengan el voto. 

Por esto es que no hay que dejarles pasar una. No sirve de mucho que las trans se puedan operar por Fonasa si es que Fonasa sigue siendo igual de malo para todxs. Sí, un logro, pero es el mismo logro que los trabajos precarios vis-à-vis la cesantía. Un chantaje moral y político que no tiene que ser aguantado sin más. Por eso es que hay que dejar de ser auto-referentes, hay que dejar de una vez por todas un modelo político que parece a todas luces ser un 'gremialismo de la diversidad sexual'. No. Y si es necesario pelear y polemizar, habrá que hacerlo. Presto el cuerpo y la letra para eso, pero no nos demos por pagadxs con hacer RT.

Wednesday, 23 May 2012

Intelligentsia

¿Qué podremos sacar de nuestras ideas más precisas? Si a fin de cuentas, ese filo y esa agudeza nos dejan aún más desarmados que antes. Hoy sabemos bien cómo hacer este ejercicio de profundidad expuesta; ni toda la densidad de nuestras ideas nos salva, ni todo el enrevesamiento del pensar que practicamos es capaz de evitar, por un sólo segundo que sea, la vulnerabilidad en que vivimos.
El jueves 17 (la semana pasada) fui al concierto de Mogwai. Ahora sólo me falta ver a Sigur rós para haber saldado cuentas con el 'post-rock'. No tengo muy claro qué se desgina con esa etiqueta; me importa poco. Si hay cosas que unan a Mogwai y Sigur rós de seguro es el cromatismo que majan, su habilidad para moverse en los ruidos oscuros de piezas instrumentales (o de voces que son sólo parcialmente inteligibles, sea que estén sonora o lingüísticamente osbtruídas) elaboradas sobra la base de guitarra/bajo/batería/teclado. Sí, es retomar los recursos del rock en un plano que conmueve, quizás, por cosas que no tienen que ver con las cosas que el rock clásico logró en sus mejores momentos.
Algunos conceptos durante y después del concierto: estructura, extensión, duración, atmósfera, reverberación, eco, ruido de fondo, encandilamiento, prolongación, inmersión, envolvimiento, captura. Mogwai han sido capaces de producirme una cadena de asociaciones que me relevan la necesidad de esta (no me atrevo a decir toda) experiencia estética de ser continuamente interpretada para seguir siendo experimentada. En esta música se me está sugiriendo siempre la imposibilidad de la mera experiencia, de la aisthesis prescindiendo de instrumentos conceptuales; o, lo que es lo mismo, de lo mucho que una categoría depende, para su emergencia, de lo aparentemente inconceptuado.
Se trata/trató de un concierto en el que me sentía constantemente interpelado por la angustia de no retener recuerdos, de no poder formularme imágenes una vez hubiera pasado el tiempo (¿suficiente?). Mis esfuerzos hasta este momento han sido para enfrentar esa angustia. Escucho una y otra vez las últimas canciones, a ver si es que algo se repite o 'se toca' de nuevo.
Hay en Mogwai -y su concierto- una problemática que no me había planteado sino hasta ahora que los escuché/vi en vivo: los tránsitos (posibles, bruscos) entre lo atmosférico y lo material. Hacia el final del concierto, cuando estaban tocando "Two rights make one wrong" y "Mogwai fear Satan" me quedé pegado viendo las luces. Si antes habían parecido meros focos de color, resultó que me fijé y eran rayos tan bien definidos, tan precisos en su corte que el aire se separaba sin chistar, sin traicionar 'ilusión' alguna. Eran rayos-dedos que cegaban tocando brazos y ojos, túneles de color capaces de envolver la mirada en la acentuación de la música. 'Materialidad lumínica' de potencias desconocidas, la luz se enfocaba sobre mí, y creí ser el único a quien ese envolvimiento estaba destinado. Y entonces, en la larga secuencia de "Mogwai fear Satan", tras la luz tenue y rojiza en el diminuendo de la intensidad sonora, un estallido de guitarras que ya no podía medirse como mera frecuencia o tonalidad, sino que se transformaba, súbito, en la estridencia capaz de sacudir el cuerpo.
Dos formas de zambullirse, de pasar de un ambiente visual y auditivo a la presencia a la vez concreta e inasible (pero no por eso menos 'material'/'matérica') de luz y sonido. Merced a ese zambullirse es que me queda la noción de estar todavía afectado por el shock, por vivir aún preso de la Nachträglichkeit que parece caracterizar la obra de Mogwai, sintiendo también el pensamiento-retardado a modo de afecto-retardado; el impacto anímico sólo ahora lo estoy sintiendo. Así funciona esta música: en ondas, en sucesiones, nunca revelando el momento exacto en que termina, encandilando y ensordeciendo para a dar a ver y oir algo más que espera de sorpresa.

Tuesday, 15 May 2012

Naqba/Nakba

¿Cuáles son los límites de la solidaridad? ¿Hasta punto es posible o legítimo reconocerse en una experiencia que no es reclamada como propia, que exige el reconocimiento de la alteridad como condición de posibilidad del reconocimiento primero? Vale decir, reconocerse en algo que no se reconoce como propio para poder, sólo entonces, intentar pensar vínculos. El pueblo palestino es, con seguridad, uno de los más 'solidarizados', pero las cosas siguen donde mismo, y muchas veces me parece que son escudos humanos para muchas cosas que no me gustan. Y sin embargo, la Naqba sigue ahí, como un proceso que se vuelve a repetir cada vez que un cohete explota del otro lado de ese muro infame que también hay que lamentar.

Monday, 14 May 2012

(Jugar a desgajarnos el sol)

Tesis y transferencia

Salir de una y entrar a otra. Puede que incluso esté más motivado con esta. Puede incluso que esta sea más un aporte (¿) que la otra. Es sobre Marta Traba, y pienso que cuando investigo y escribo y hablo de ella y de las cosas a las que ella hizo que su nombre se asociara, pienso que estoy hablando más de mí mismo, o que es más una forma de hablar de mí mismo que de hablar de ella.

Thursday, 10 May 2012

¿Discriminación?

Se aprobó la llamada "Ley Zamudio", y me pregunto para qué nos servirá. Sin desconocer la justicia de un reclamo por igualdad jurídica, tengo la impresión de que este acontecimiento legal se prestará (como lo han hecho otros de su estilo) para ser una barrera a la radicalización política general. ¿Gana el MOVILH? Sí, y también ganan los sectores políticos tradicionales, que no han tenido que hacer concesión alguna para aprobar un proyecto de ley que no se piensa más allá de consagrar la buena fe del marco legal para que nadie sea discriminadx. 


Ni qué decir tiene el hecho de que el léxico de la discriminación tiene limitaciones evidentes. Y lo que me complica mucho más es el proceso, el cómo llegamos aquí, que el hecho de que este hito esté en nuestro itinerario. Porque si hubiese la intención -que a todas luces parece no haberla, por razones que habría que desmenuzar en último término, pero que ya son conocidas de una u otra forma- de que el asunto no se acabase aquí, de que la lucha legislativa no fuese la única lucha o la más importante, entonces no me parecería tan terrible una ley anti-discriminación. Pero no es así, y en vez de preguntar '¿qué queremos además del piso menos-que-mínimo de una ley anti-discriminación?' asistimos a ejercicios bien vacíos de repudio a quienes se rehusaron a aprobar la ley. 


Gran parte de mis aprehensiones pasan por el hecho de que yo no creo que seamos un país más 'desarrollado', 'moderno' o 'justo' sólo por virtud mágica de que unas cuantas personas dijeron 'a favor'. No me convence esa idea, aunque entiendo que a muchxs sí. Tarea para la casa y para la calle de quienes nos decimos feministas revolucionarixs. Seremos un país mejor el día en que proyectos como este no sean moneda de cambio para que el gobierno de turno parezca buena onda; seremos un mejor país el día en que una ley sea una parte de la trayectoria de liberación de nuestra sociedad; seremos quizás mejores personas si en el camino nos transformamos también, y dejamos de pensar que está bien que las cúpulas negocien sin importarles que las personas supuestamente beneficiadas por una ley estén en el mismo estado de opresión, con la misma conciencia incuestionante. Y un mejor país en que la muerte no sea el requisito de cosas como esta, en que no haya que morir para que alguien recién se atreva a plantear -sin miedo- lo que se le ocurre es la vida que se le imagina más vivible.

Monday, 7 May 2012

Algunas cosas de ahora último

Tesis, Sesegen, CECLA. Reuniones para regalar. Trámites, pasajes, viajar prospectivamente, pagos, entender que ya la adultez es inevitable, aun cuando las condiciones en las que vivo no sean del todo adultas.

Tuesday, 1 May 2012

Trabajar

Seguimos teniendo en mente un tipo de mundo en el que trabajar es algo que dignifica, y yo creo que eso no está del todo mal. Lo terrible es pensar que en este país, y bajo las actuales circunstancias que son nuestro presente, el defender a lxs trabajadorxs es un trabajo más, y que quienes lo ejercen sean personas despreciables en tantos sentidos que la rabia se atora en la garganta. Hay una memoria que se transmite con todos los ripios que imponen nuestras condiciones, y no está mal que no recordemos de forma pura, pero me produce angustia ver que hay poco más que conmemoraciones repetidas año a año. ¿En qué momento salir a la calle y decir 'soy trabajadorx' se volvió algo ignorable? ¿En qué momento armar un sindicato pasó a ser un trámite o una lucha por la subsistencia?

La nostalgia deja poco. De hecho, la nostalgia es bastante avara. Es avara y veleidosa, porque beneficia precisamente a quienes se merecen más bien estar haciendo cualquier otra cosa que redactar discursos reciclados, dar conferencias de prensa que no alcanzan ni siquiera para una bravata comunicacional. Dan ganas de llamarse cualquier cosa menos trabajadorx cuando en los sillones engordan tanto lxs dirigentes que las cuotas sindicales apenas cubren la ropa interior que les aguanta la raja. O hay que llamarse de otra forma o hay que quitarles el nombre y hacer de ese nombre otra cosa. Porque si son esxs lxs trabajadorxs que van a hacer la revolución, preferiría que su revolución no llegase nunca y que nos hagamos otra revolución mejor.

Definiciones

La politique est l’activité qui reconfigure les cadres sensibles au sein desquels se définissent des objets communs. Elles rompt l’évidence sensible de l’ordre « naturel » qui destine les individus et les groupes au commandement ou à l’obéissance, à la vie publique ou à la vie privée, en les assignant d’abord à tel type d’espace ou de temps, à telle manière d’être, de voir, et de dire. Cette logique des corps à leur place dans une distribution du commun et du privé, qui est aussi une distribution de visible et de l’invisible, de la parole et du brut, est ce que j’ai proposé d’appeler du terme de police. La politique est la pratique qui rompt cet ordre de la police qui anticipe les relations de pouvoir dans l’évidence même des données sensibles. Elle le fait par l’invention d’une instance d’énonciation collective qui redessine l’espace des choses communes.
Jacques Rancière, Le spectateur émancipé, Paris, La fabrique édition, 2008, p. 66.

La política es la actividad que reconfigura los cuadros sensibles en el seno de los cuales se definen los objetos comunes. Ellas rompen la evidencia sensible del orden "natural" que destina a los individuos y los grupos al dominio o a la obediencia, a la vida pública o a la vida privada, asignándoles desde el comienzo a tal tipo de espacio o de tiempo, a tal manera de ser, de ver, y de decir. Esa lógica de los cuerpos en su lugar en una distribución de lo común y de lo privado, que es también una distribución de lo visible y lo invisible, de la palabra y lo crudo, es lo que he propuesto que se llame con el término de policía. La política es la práctica que romope ese orden de la policía que anticipa las relaciones de poder en la evidencia misma de los hechos sensibles. Lo hace por la invención de una instancia de enunciación colectiva que rediseña el espacio de las cosas comunes. 

Jacques Rancière, Le spectateteur émancipé (Paris: La fabrique édition, 2008), 66.